La tradición de la más que centenaria cabalgata de Reyes de La Laguna renovó la ilusión de pequeños y grandes

Decenas de miles de personas abarrotaron el Casco histórico de La Laguna en la tarde noche de este 5 de enero. La Cabalgata más antigua de Canarias gana y puja para mantener su sello de identidad.
En Canarias, la Cabalgata más antigua es la de La Laguna, que data del año 1912 y que, además, está considerada como fiesta de interés turístico
Siguiendo la tradición, el día 5 de enero, en todas las ciudades españolas y en otras muchas de México y Perú, se hace un desfile de carrozas, donde los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, junto a sus pajes, lanzan caramelos y pequeños juguetes a los niños que están en la calle.
Cada año, me emociono con el espectáculo impresionante de ver en los rostros de mis hijos y nietos, de sus amigos y de todos los demás niños que están a mi alrededor en el desfile, la expresión de asombro e ilusión.
Los ojos de los pequeños se iluminan ante tan fantástico espectáculo, junto al camello de su Rey Mago favorito (en Canarias tenemos muchos camellos para el turismo y en la noche de Reyes acuden a todas las cabalgatas) .
Los niños más pequeños sienten incluso miedo al paso de la Cabalgata, pero la fascinación es tan grande y la expectación tan intensa que, agarrados a los brazos de sus progenitores y familiares, elevan su cabeza para alzar su mirada hacia lo más alto, mientras otros, se colocan a hombros de papá y entre todos buscamos el lugar más elevado posible para no perdernos nada de ese espectáculo de luz y color, que embargado por la ilusión, nos hace felices a todas las familias laguneras, además de sentir un gran orgullo por tener una cabalgata que ya pudieron ver los niños de las primeras décadas del pasado siglo XX.
Esta misma noche, los Reyes Magos venidos de Oriente les van a dejar a los niños los juguetes que han pedido, eso sí, si han sido buenos. La tradición dice que a los niños que no se han portado bien durante el año les traen carbón, es por lo que no paran de repetir, durante los días previos, que han sido muy buenos todo el año.
Me encanta ver cómo los niños viven más sinceramente su fiesta de la noche y del día de Reyes que los mayores los demás días. Aunque no nos damos cuenta en nuestro agitado día a día, en la vida importan las ilusiones a cualquier edad, son parte de nuestra existencia y sin ellas la vida se reduce a un montón de monotonías y flaquezas, cuyo sentido se desvanece cuando reflexionamos un poco sobre el tema.
Ahora que acaba de empezar un Año Nuevo, es el momento de cargar pilas para tener ilusiones renovadas, que nos hagan mirar hacia el futuro con más optimismo. Aprendamos de nuestros hijos, los niños también nos tienen mucho que enseñar,
Muchas felicidades a todos y que veamos en los pequeños laguneros y laguneras el futuro y la ilusión en el mañana, UN MAÑANA PARA LA HUMANIDAD MÁS JUSTO PARA TODOS.
