La lluvia una gran aliada de los bomberos en su lucha contra las las llamas en los montes de Gran Canaria

Esta mañana, once aviones se incorporaban a las labores de extinción; pero ha sido la lluvia la que ha dado un respiro y ha devuelto la esperanza a los afectados por el fuego.

Más de 2700 hectáreas han quedado calcinadas , según ha informado la consejera de Medio Ambiente, Nieves Lady Barreto. El fuego – apuntó- sigue estar controlado, «hay tres focos estables, ni estabilizado. Estamos antes un fuego que aún no está estabililizado ni controlado», pero la bajada de las temperaturas ha facilitado las labores de extinción a lo largo de las últimas horas, pidiendo prudencia a la hora de valorar la evolución de los trabajos. En estos momentos, persisten tres sectores con focos activos y tres estables, pero no estabilizados.

El presidente del Cabildo de Gran Canaria Antonio Morales informó sobre la reapertura de todas las carreteras, salvo la la GC-500, y pidió que que se evite los desplazamientos por la zona para facilitar los accesos a los vehículos que participan en el dispositivo de extinción.

A lo largo de la jornada, muchos de los vecinos evacuados han podido regresar a sus casas; mientras que las compañías de telefonía y las eléctricas trabajan en la restitución de las torres afectadas por el fuego.

Las llamas ha afectado especialmente a la Reserva de la Biosfera y ha causado importantes daños materiales, que aún no han podido ser evaluados.

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