La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones de septiembre: La Velá de San Miguel: Sevilla recupera junto a Triana una tradición de siglos
El entorno del Guadalquivir vuelve a convertirse en punto de encuentro para una celebración que combina historia, gastronomía, música y convivencia popular
Con la llegada de los últimos días de septiembre, las orillas del Guadalquivir recuperan el ambiente de las antiguas fiestas populares sevillanas con la Velá de San Miguel, una celebración que mira hacia Triana desde el Muelle de la Sal y que mantiene vivo el recuerdo de una tradición con siglos de historia.
La festividad de San Miguel está ligada históricamente a las ferias que se celebraban en Sevilla durante el otoño. Sus antecedentes se remontan a la Edad Media, cuando la ciudad obtuvo el privilegio de organizar dos ferias anuales, una de ellas coincidiendo con las fechas próximas a San Miguel. Con el paso del tiempo, aquella cita de carácter fundamentalmente comercial, agrícola y ganadero fue adquiriendo también una dimensión festiva y social.
Siglos después, Sevilla recuperó esta tradición bajo el nombre de Velá de San Miguel, escogiendo como escenario uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad: el Muelle de la Sal, a orillas del Guadalquivir y frente al barrio de Triana.
Durante su celebración, el entorno del río se transforma con casetas, puestos de artesanía, propuestas gastronómicas y actividades para diferentes edades. La música ocupa igualmente un lugar destacado, con actuaciones que prolongan el ambiente festivo durante las noches.
La gastronomía constituye otro de sus principales atractivos. Las terrazas y casetas permiten compartir tapas y platos tradicionales mientras el Guadalquivir y el perfil de Triana forman parte inseparable del paisaje de la fiesta.
Pero la Velá de San Miguel es también una celebración de la convivencia. Familias, vecinos y visitantes encuentran junto al río un espacio para reunirse y recuperar una forma muy sevillana de entender las fiestas populares: salir a la calle, encontrarse y compartir.
Su recuperación demuestra además la importancia que siguen teniendo las velás dentro de la cultura popular de Sevilla. Estas celebraciones, tradicionalmente vinculadas a barrios, festividades religiosas y comunidades vecinales, han evolucionado con los años sin perder su carácter de encuentro ciudadano.
Y pocos escenarios resultan tan apropiados como el Guadalquivir. Desde el Muelle de la Sal, la mirada cruza inevitablemente el río hacia Triana, uno de los barrios donde las fiestas populares forman parte esencial de su identidad.
Cuando septiembre llega a su fin y las noches anuncian ya el otoño, San Miguel devuelve así a las orillas del Guadalquivir una tradición antigua. Entre música, gastronomía y encuentros junto al río, Sevilla vuelve a recordar que buena parte de su historia también se ha escrito celebrando en la calle.
