La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: San Pascual Bailón Fiesta del Zarrón en Almazán, Soria (y II)
Los zarrones
Son los personajes principales de la danza y se ubican junto a los danzantes. Su tarea consiste en abrir paso a la comitiva durante la procesión. En el pasado, solían ser uno o dos zarrones, pero en la actualidad, Almazán cuenta con tres de ellos. Estas figuras enmascaradas y vestidas como diablos tienen la función de detener y espantar a los jóvenes traviesos que molestan durante las festividades.
El mayordomo
Elegido anualmente entre los cofrades más antiguos, tiene la responsabilidad de presidir todos los eventos y ofrece su casa para reunir a los demás cofrades y asistentes. En su domicilio, se sirve la tradicional comida de soparra, una mezcla de vino, azúcar, canela y pan remojado. Además, el mayordomo sirve esta bebida en colodras labradas por artesanos pastores. Durante la procesión, desfilan tanto el mayordomo entrante del año en curso como el mayordomo saliente del año anterior.
El secretario
Se encarga de mantener actualizado el libro de cuentas de la Cofradía y llevar a cabo tareas burocráticas como pagos, listas de asistencia y acuerdos. Por otro lado, los músicos, aunque no son miembros oficiales de la Cofradía, forman parte de la procesión. Se ubican justo detrás de los danzantes y su función es animar la procesión interpretando la popular melodía conocida como «Danza del Tío Zarrón».
La Danza – Danza del Paloteo
La danza folklórica del paloteo se divide en dos vertientes en función del instrumento que se utiliza: castañuelas o palos. En ambas modalidades, los danzantes mueven los pies al ritmo de la música, con un compás cuaternario de subdivisión binaria (4/4), en el que los pies se mueven con los tres primeros pulsos y dejan el cuarto en reposo. La coreografía y la música pueden resultar monótonas, pero la danza tiene una gran importancia en la procesión religiosa en honor a San Pascual Bailón.
Durante la procesión, los danzantes ejecutan la danza con castañuelas, replicando el sonido de éstas mientras avanzan oblicuamente en dos filas, acercándose y alejándose de la comitiva. Cuando terminan la primera vuelta a la Plaza Mayor, el palillero reparte el segundo instrumento: los palos. En esta modalidad, los golpes del paloteo son similares a los de las castañuelas, pero los danzantes interactúan entre ellos formando parejas y cuadros de danza. Manteniendo el palo de la mano izquierda en alto y cruzado con su pareja, el danzante marca los tres pulsos con la mano derecha, interactuando con el que está de frente en la otra fila y con el anterior y el posterior de su propia fila.
La danza del paloteo, a pesar de su monotonía, es una tradición folclórica muy importante que ha perdurado en el tiempo. Sus orígenes se remontan a la antigüedad, cuando la expresión corporal era una forma de comunicación del hombre. Hoy en día, la danza del paloteo se exhibe en ritos religiosos, como la procesión en honor a San Pascual Bailón, en la que la Cofradía y sus danzantes tienen una gran relevancia. La importancia de esta danza queda demostrada en la celebración del aniversario de la Cofradía, en el que se expone la danza del paloteo, y al descubrir la estatua de bronce en honor a la fiesta de San Pascual Bailón y a la trayectoria de la Cofradía durante la procesión en la Plaza Mayor de Almazán.
Origen e Historia
Las danzas de paloteo tienen una larga historia que se remonta a la antigüedad, donde se utilizaban como forma de comunicación a través de la expresión corporal. Estas danzas forman parte de rituales religiosos, como la procesión en honor a San Pascual Bailón. La tradición folclórica de estas danzas está estrechamente relacionada con la fundación de la Cofradía en 1816. Durante muchos años, los grupos de danzantes de las diferentes Cofradías participaban en las procesiones y también en las festividades locales y frente al Ayuntamiento de la Villa de Almazán hasta finales del siglo XIX.
A lo largo de más de dos siglos, la Cofradía ha mantenido su vitalidad y celebró su aniversario de manera especial el 23 de enero de 2016. En esa ocasión, la Cofradía y miembros del ayuntamiento de Almazán asistieron a Fitur, donde expusieron la danza del paloteo, mostrando así su tradición y cultura. En ese mismo año, El Zarrón, uno de los personajes emblemáticos de la danza, recibió el IV Premio Colodra en reconocimiento a su contribución.
Además, durante la procesión en la Plaza Mayor de Almazán el 17 de mayo, se realizó un homenaje especial a la fiesta de San Pascual Bailón y a la trayectoria de la Cofradía. En esta ocasión, se desveló una estatua de bronce en honor a la celebración y la importante labor de la Cofradía a lo largo de los años. Este reconocimiento simboliza la importancia y el arraigo de la tradición del paloteo en la comunidad.
