La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: Fiesta del Santo Voto de Puertollano, Ciudad Real (y III)
Origen e Historia
En un lejano año de 1348, cuando la devastadora Peste Negra asolaba Europa, llegó también a Puertollano, reduciendo su población a tan solo 13 familias, conformadas por un total de 75 habitantes. En busca de protección, estas familias acudieron a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y pasaron la noche en vigilia, rezando fervientemente para que la Virgen María intercediera y los liberara de la plaga. Como resultado de aquella noche de oración, todas las familias se libraron del contagio.
Las 13 familias supervivientes prometieron agradecer a la Virgen María su intervención, comprometiéndose a celebrar una comida en su honor para los pobres de la comarca. La intercesión de la Virgen fue evidente y los vecinos cumplieron su promesa, adoptando desde entonces la advocación de Virgen de Gracia.
La comida del Santo Voto consistía en el ofrecimiento de una vaca por cada una de las 13 familias, con el propósito de celebrar un banquete fraterno y brindar alimento a los más necesitados, compartiéndolo con los habitantes de los pueblos cercanos que acudieran en busca de la intercesión de la Virgen de Gracia.
En 1489, con la aparición de una nueva epidemia, se realizó un segundo voto. Los vecinos señalaron el lugar donde se erigiría una nueva ermita en honor a la Virgen, y tras llevar a cabo este acto, cesó la propagación de la enfermedad. En el siglo XVIII, se cuenta que un panecillo del guiso del Santo Voto curó a un cochero del Duque de Medinaceli, quien había visitado la localidad y compartido comida con los lugareños.
A lo largo de la historia, esta tradición ancestral ha sufrido cambios, pero ha mantenido su espíritu. La comida ha experimentado diversas variaciones, incorporando diferentes tipos de carne, introduciendo la patata y abandonando el arroz, entre otros cambios. Las pequeñas ollas de barro han dado paso a las grandes ollas de metal, y elementos como el Manifiesto, el paseíllo de la vaca y las fogatas purificadoras han desaparecido.
Es importante destacar que el descubrimiento de la minería provocó el abandono de la agricultura y la ganadería, además de la llegada de un gran número de inmigrantes que influenciaron las costumbres tradicionales de la localidad.
Durante muchos años, las autoridades y representantes del clero eran los primeros en probar el guiso, seguido del reparto entre miles de vecinos que formaban largas filas. La tarde anterior, aún se formaban filas más extensas para recoger los panecillos.
El Santo Voto era una tradición profundamente arraigada en el pueblo, pero sufrió un revés significativo a finales del siglo XIX cuando se introdujeron las llamadas «raciones de preferencia». Estas raciones eran enviadas a las casas de ciertos individuos destacados, bendecidas y seleccionadas.
En la actualidad
En la actualidad, se destaca el uso de ollas y cazuelas metálicas para cocinar la comida del Santo Voto, en contraste con las antiguas ollas de barro. La tradición del Santo Voto es la más antigua de Puertollano y se celebra anualmente desde 1348. Actualmente, la festividad comienza el miércoles previo al Domingo de Pentecostés, con la bendición del pan por parte del sacerdote en la glorieta junto a la iglesia. Posteriormente, se lleva a cabo el simbólico «paseo de la vaca», que anuncia el encendido de las hogueras para calentar las calderas del guiso. El paseo de la vaca solía ser una forma de recaudar fondos, pero en la actualidad no tiene ese propósito económico.
Además, se realiza un Festival Musical con cantos folclóricos en la glorieta de la Virgen de Gracia, y se entona una canción dedicada a la Patrona de Puertollano, simbolizando la fe y admiración del pueblo hacia la virgen. Finalmente, cerca de la medianoche, se encienden las hogueras para comenzar a cocinar el puchero sagrado, que será bendecido y repartido el jueves a todos los ciudadanos interesados.
En los últimos años, se han introducido nuevas actividades para enriquecer la tradición, ampliar su alcance y fomentar la participación. Estas incluyen los Premios de la Orden del Santo Voto, donde se nombra a Caballeros y Damas del Santo Voto, así como la realización de un Mercado Medieval en el Paseo El Bosque, que ha sido bien recibido por el público, y el Rally Fotográfico.
