La Laguna Ahora por España de carnaval tradicional: Carnaval castellano manchego

En la provincia de Guadalajara se conservan al menos dos carnavales rurales que, además de ancestrales, resultan espectaculares. Es probable que sean algunos de los carnavales más desconocidos de España. Al menos, para mí. Por un lado están los Diablos de Luzón, con su rostro pintado de negro y la dentadura hecha de patata, que persiguen a todo aquel que no se haya disfrazado de Mascarita para mancharlo con hollín. Los Mascaritas van ataviados con trajes tradicionales, un pañuelo estampado en la cabeza y un trapo blanco con el que cubren su cara. Aunque no serán atacados por los diablos, llevan una vara para defenderse. Los diablos brincan para hacer sonar los cencerros que llevan atados a la cintura, los trucos y cañones. En Almiruete se celebra también un peculiar carnaval rural, en el que toman parte los Botargas y los Mascaritas. Aunque estéticamente es diferente al de Luzón, en esencia es un ritual parecido. El sábado de carnaval, por la tarde, los mozos de Almiruete se calzan sus trajes de Botargas en un lugar secreto de la montaña. Un toque de cuerno inicia su descenso de los cerros, en fila, para recorrer Almiruete en busca de las Mascaritas. Cuando por fin se topan, todos juntos se dirigen a la plaza y arrojan sobre los asistentes pelusas y papelillos, simbolizando la fertilidad de la tierra. Carreras y bailes populares se suceden hasta que hacen acto de presencia la vaquilla, el oso y el domador. El carnaval finaliza con los Botargas y Mascaritas cenando un plato típico llamado somarro, en un lugar que solo el grupo conoce.

También te podría gustar...