La ermita de San Antonio Abad en La Matanza de Acentejo

En esta ermita, una de las más antiguas de Tenerife, descansa una imagen de San Antonio de la que se cree que fue la primera en llegar a la isla tras la conquista. La ermita se construyó bajo la orden del primer escribano de La Laguna y del Cabildo, Antón Vallejo: éste había hecho la promesa de construir una ermita en este municipio si sobrevivía a la batalla de La Matanza. Su aspecto actual se debe también a las reformas y ampliaciones que sufrió en 1881 y en 1982. Cabe destacar que una de las romerías más tradicionales de la isla está dedicada a San Antonio Abad y parte de su antigua ermita.al horno
Aunque el debate histórico continúa abierto, la historia de la ermita de San Antonio Abad está indiscutiblemente ligada a la célebre Batalla de Acentejo, uno de cuyos escenarios se encuentra según la tradición a escasos metros de este templo, en el Barranco de Acentejo. De acuerdo con ésta versión, en el enfrentamiento de mayo de 1496 entre los guanches liderados por el mencey Bencomo y los castellanos de Alonso Benítez de Lugo, participó el madrileño Antón Vallejo, quien después sería escribano del Cabildo de Tenerife. En un lance de la contienda y viendo peligrar su vida, se encomendó a su patrono prometiendo que de salir con vida de la misma le erigiría una capilla en su nombre.
Pacificada la isla esta zona formó parte de las tierras asignadas a Antón Vallejo, fundándose el patronato y la capellanía el 19 de junio de 1539, fecha en la que el templo ya debía estar erigido. Es por ello que se considera la escultura del patrono la primera imagen de santo llegada a Tenerife, datándose estilísticamente en el marco de la escultura española de finales del siglo XV y principios del siglo XVI. En 1882 y respetando parte de la estructura original, el templo se amplía dotándolo de plaza gracias a la iniciativa de su patrona Teresa Salazar de Benítez, remodelándose nuevamente todo el entorno hasta su configuración actual un siglo más tarde, en 1984.
El atractivo del lugar se ha visto incrementado con la mejora y ampliación del equipamiento que franquea el templo, con la rehabilitación de dos casas típicas canarias de vistosa techumbre y balconada, así como con la habilitación del que durante mucho tiempo fue el primer y único terrero de arrastre de ganado público de Tenerife. En proceso de construcción se encuentra el futuro Centro de Interpretación del Barranco y de la Batalla de Acentejo.
Con motivo de la festividad de San Antonio Abad, cada 17 de enero y los tres domingos posteriores, el templo y sus alrededores se convierten en el punto de encuentro de miles de personas procedentes de toda la Isla, para dar forma a la que probablemente sea la feria ganadera más antigua de Tenerife. Destaca en dicha celebración la llamada Octava Ganadera, que se corresponde con el segundo domingo, día en el que los ganaderos traen a sus animales para cumplir con la tradición de pasar delante del Santo y recibir su bendición protectora.
En los últimos años esta costumbre se ha visto implementada con la recuperación de otra tradición, la de realizar por parte de los ganaderos el itinerario a pie desde La Laguna a La Matanza. Es un día en el que los fieles también aprovechan para dar gracias por los favores recibidos y pagar sus promesas, conservándose tradiciones como la de presentar en el altar exvotos en forma de figurillas de cera, o pasar por debajo de las andas del santo tras tirarle del manto buscando con ello su ayuda para encontrar pareja.
