«La contaminación. Un espectáculo totalizador, pionero y vanguardista hecho en Canarias» (I), por Nicolás Rodríguez Kolia
Los desastres climáticos de ahora ya los anunciábamos en el espectáculo sobre la Contaminación de mayo de 1974, tales como la desertización o el deshielo de los polos de la Tierra. Es muy triste encontrarnos aún hoy con negacionistas que instan a las tribus de Brasil a utilizar métodos tan destructivos como el broking a la búsqueda de más petróleo o los métodos de pesca por arrastre, devastadores para muchas especies. Los actuales incendios de Australia tienen su causa en el calentamiento global.
Hoy niñas como Greta Thunberg han revolucionado las conciencias y han motivado a niñas y niños de todo el planeta para actuar contra la Contaminación. No todo está perdido, nos queda la esperanza. Según un informe de la ONU, elaborado por un grupo de científicos internacionales, a través de su portador, el investigador Ottman Edenhofer: “…tenemos que despedirnos del sistema económico actual”…“las emisiones de gases de efecto invernadero aumentan a un ritmo cada vez mayor. Solo con un cambio institucional y tecnológico en los próximos 15 años habría probabilidades de evitar el desastre.”
El cambio climático traerá más pobreza, éxodos y violencia. La acción, es decir, poner todos los medios contra la contaminación, representa un 2% del PIB internacional, la no-acción, el 20%. …“la OMS cifra en siete millones al año las muertes por contaminación”. Es causa de uno de cada ocho fallecimientos.
Dice un proverbio árabe que el mejor adivino es el mejor calculador. Les confieso que no me considero ni una cosa ni la otra. Tampoco sé de los enrevesados vericuetos de la mente humana lo suficiente como para comprender a quienes anteponen la avaricia a cualquier empatía con la vida que no sea la suya propia: deberían ser perseguidos como sanguinarios delincuentes. No los imitemos, ¡hagamos algo! ¡Ya! Llega un momento en el cual el ser humano deja de encajar en el Planeta Tierra. Ya no es parte armónica del todo. La explosión demográfica unida a la necesidad de más alimento y viviendas nos llevó a la Revolución Industrial, 1760/1800, tal vez, da inicio o marque el punto de arranque de la contaminación general. Otros factores como el automóvil, el avión, trenes y barcos, cada vez más sofisticados, requieren más petróleo. El cemento y el plástico son otros factores decisivos, altamente contaminantes. En los últimos tiempos, el plástico sea, tal vez, el icono de la contaminación.
Me voy a permitir la licencia de hacerles partícipes de un paralelismo que he encontrado entre el hecho de la destrucción del planeta Tierra (único que hace posible la vida) por parte del ser humano y algunos virus como destructores del ser humano que en muchos casos es el único lugar donde puede sobrevivir. No sabemos mucho del virus (ni siquiera sabemos dónde ubicarlo, si en el reino animal o el vegetal). Si es cierto que, comparativamente a lo que sabíamos hace un siglo, ahora sabemos mucho más, información que incluye teorías, mejor decir, estrategias con tácticas fantásticas para introducirse en el organismo humano, por ejemplo, la seducción con los llamados cofactores (las diversas faunas que viven sobre nuestra piel).
¿Por qué nos matan estos virus? durante años no supe encontrar una respuesta convincente hasta que cierto día, me di cuenta de que debía cambiar la pregunta. El error lo había provocado mi vanidad que es la vanidad del ser humano de considerarse el centro del universo, es ser importante por encima de cualquier otro.
Comprendí entonces que para los virus (millones de años anteriores a nosotros), sólo somos un campo de batalla, la guerra no es con nosotros es entre ellos. Esto me llevó a comprender que nuestra guerra no es con el resto de los seres vivos sino con nosotros mismos. Triste panorama del hombre contra sí mismo.
Nicolás Rodríguez Kolia es artista plástico y primer promotor del espectáculo Contaminación

