La afición aurinegra vivió intensamente la segunda final internacional del CB Canarias

La gente canarista se dio cita en la lagunera Plaza de la Catedral ante una gigantesca pantalla para ver el partido.

La afición aurinegra pudo ver el choque por el título de la Champions League en la plaza de la Catedral. No faltó ni el Alcalde, José Alberto Díaz, que sufriendo como un aficionado más aguantó de pie todo el partido.

El Ayuntamiento de La Laguna habilitó una pantalla gigante en la Plaza de la Catedral para presenciar en directo la final de la Basketball Champions League, que disputó el CB Canarias ante la Virtus Bolonia (Italia).

Hoy me pasaron por la mente, como en una película, los recuerdos de esa zona de la Catedral. La plaza fue durante años el epicentro de todo lo que ocurría en torno al Canarias. Muy cerca de allí, desde los años 40, la directiva canarista realizaba originariamente sus reuniones en la desaparecida Casa Sindical, en la calle de La Carrera, a la altura del actual Administración de Lotería. Luego también dispuso de una de las dos casetas de La Alhóndiga, en la actualidad patio del Ayuntamiento; utilizó también de sede los altos de la Librería Católica, propiedad de Juan Miranda, en la plaza de La Catedral (hoy Deportes Natalia); posteriormente tuvo sus dependencias en la cancha Anchieta y, antes de mudarse a la calle del Agua,  pasó por Sol y Ortega (frente a la Taberna Tocuyo).

Así que todo lo bueno y lo malo que le ocurría al Canarias se ha comentado en aquellos bancos de basalto que contemplaron hoy al Canarias finalista en Europa. El Canarias fue siempre un equipo del pueblo, un club modesto y humilde que salió adelante gracias al esfuerzo anónimo de varias figuras, a la postre claves en su historia (Juan Ríos Tejera «Juanito», Juan Miranda, Santiago Martín…). Sin la contribución  de todos ellos sería imposible explicar la longevidad de una entidad que acaba de jugar hoy, para orgullo del pueblo canario, y del lagunero en particular, la final de la Basketball Champions League, que disputó ante la Virtus Bolonia (Italia).

Hoy me subí en el banco de los betuneros para grabar a la afición, y me emocioné al pensar en cuantas victorias de aquel humilde equipo de pueblo, de aquel Canarias, se han celebrado en aquellos bancos. A pesar de la derrota, ¡qué equipo más grande! ¡¡¡Qué alegría más grande!!!

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