
Hoy es un día triste para nuestra democracia, no nos gusta lo que estamos viendo y no nos gusta lo que el mundo está viendo.
Por eso, en primer lugar queremos hacer un llamamiento a la calma y a la serenidad. Queda jornada por delante y nuestro deseo es que no se produzcan más situaciones como las que estamos viendo en las calles de Cataluña.
Ya habrá tiempo de valoraciones políticas, a esta hora lo primordial es que todos intentemos que esta jornada transcurra con las mayores dosis de calma de lo que hemos visto hasta ahora.
La vergüenza y la tristeza ante lo que estamos viviendo hoy no debe hacernos olvidar que es consecuencia del fracaso que supone la ausencia de la política y el diálogo.
En primer lugar y por orden de responsabilidad, los principales responsables es el Gobierno de la Generalitat, que ha llevado la política de las instituciones a la calle. Dividiendo a la sociedad catalana y poniendo en riesgo la convivencia y la seguridad.
En segundo lugar, el Gobierno de España, del Partido Popular, por su incapacidad para comprender y prever lo que está pasando en Cataluña. Y no será porque el Partido Socialista no lleva años advirtiendo de los efectos de inacción política.
Ante tal cúmulo de responsabilidades, insistimos en primer lugar al Gobierno de la Generalitat. Insistimos en su responsabilidad. Los socialistas apostamos por la responsabilidad del Estado y la defensa del diálogo como única salida posible.
El gobierno catalán se ha instalado en la desobediencia y el gobierno de España parece superado por esta situación. Y esto nos preocupa.
La sociedad catalana es la primera y principal víctima de esta fractura.
También lo es el conjunto de la sociedad española, que asiste atónita a esta situación.
Insistimos, Cataluña y el conjunto de España necesitan la calma y la normalidad que debe caracterizar una jornada como esta en una sociedad democrática. Esa es nuestra principal preocupación de hoy.
