José Alberto Díaz en el nombramiento de hijo predilecto de La Laguna a Elfidio Alonso

Palabras del alcalde de La Laguna en el  nombramiento de Elfidio Alonso como hijo predilecto de la Ciudad

Elfidio Alonso Quintero es un símbolo para La Laguna y para toda Canarias. Su nombramiento hoy como Hijo Predilecto de este municipio hace justicia a una trayectoria sin la que no podríamos comprender la cultura tradicional y la política, los cambios sociales que ha vivido nuestro Archipiélago el último medio siglo.

Pocos son los reconocimientos que le restan por recibir. Sin duda, el de su municipio es uno de los sustentados por razones históricas, culturales y sociales, justificado porque se dirige a una de las figuras más trascendentales de La Laguna, protagonista en los años oscuros de la dictadura, en la transición y en las primeras décadas de esta democracia a la que ha entregado buena parte de su vida.

Elfidio es el hombre de los mil planos. Con esa capacidad innata para sustentar diferentes carreras en los más diversos ámbitos, es, ante todo, el constructor de una idiosincrasia popular que define la cultura de los canarios y las canarias en este comienzo del siglo veintiuno. Fue primero, al frente de Los Sabandeños, debido principalmente a su vasta cultura musical, el vehículo sobre el que orbitó buena parte de la necesidad de libertad, de tolerancia y de respeto que rezumaba el pueblo de este Archipiélago, frente a la opresión y la tiranía de un régimen que llegado por la fuerza, se resistía a dejar volar ese ansia de cambio de la sociedad.

A través de la música, de las letras de las canciones, Elfidio y quienes le acompañaban fueron capaces de sortear la férrea censura para trasladar a quienes les escuchaban un mensaje de cambio, sobre el que muchos construimos un sueño de libertad que tardó más de la cuenta en llegar. Al tiempo que hablaban de libertad, fueron capaces de proyectar un ideario de cultura nacional, basado en la tradición y en lo que nos representa como pueblo, en valores que expresaba cada uno de los surcos de los discos que miles escuchábamos una y otra vez.

El hombre que hoy honramos representa una época muy concreta de nuestra historia, una etapa convulsa en la que se fraguó, con el apoyo de muchos otros, un sentimiento nacionalista nacido del amor a la tradición y de la necesidad de respirar más en libertad.

Elfidio Alonso es además responsable de ser el altavoz de esa manifestación cultural más allá de nuestra frontera, que no es otra que el mar. Son miles los que han conocido buena parte de la cultura tradicional canaria a través de sus discos y conciertos, porque en su trabajo ha coexistido una vocación de mostrar y poner en valor unas señas de identidad no siempre reconocidas a ambos lados del Atlántico.

Hoy rendimos homenaje a quien ha sabido, además, encontrar y generar el nexo de unión, antaño perdido, entre la cultura de estas islas y las de nuestros hermanos de Iberoamérica. Es el constructor de una cultura musical criolla que hemos ‘mamado’ miles de canarios, sorprendidos al encontrar al otro lado del Océano una expresión musical muy semejante a la nuestra, al menos en lo básico.

Elfidio nos ha abierto las puertas a los grandes creadores de palabras y sones que luchaban como nosotros contra una sociedad injusta y anhelaban un cambio que acabó produciéndose, más tarde que pronto. La música como expresión de un sentimiento popular.

Pero no sólo ha representado uno de los cimientos sobre los que se ha construido nuestra cultura popular. Elfidio dio un paso al frente cuando fue necesario encontrar personas que encarnasen ese sentimiento que había enraizado en nuestra sociedad. Porque no sólo fue necesario  plantar esa semilla, había que poner en práctica y construir las herramientas para que ese anhelo se hiciese realidad.

Al frente de diferentes responsabilidades públicas fue un constructor de puentes entre generaciones. Como alcalde, son muchos los hitos que jalonan su gestión. El municipio que le rinde homenaje esta noche es hoy Patrimonio Mundial, y lo es gracias al esfuerzo de un equipo de personas con Elfidio al frente. Los laguneros y laguneras, los canarios jamás encontrarán la manera de agradecer ese trabajo cuyo fruto señaló a La Laguna en el mapamundi de la historia más universal. Fue durante su mandato cuando se pergeñó el municipio que conocemos hoy en día, fue cuando florecieron sus pueblos y barrios y se establecieron las bases de un desarrollo posterior que nadie se atreve a cuestionar.

No quiero terminar sin reconocer a quienes forman parte de su entorno. No existe un gran hombre o mujer que no esté rodeado por personas comprensivas, que en la sombra son el sostén en momentos difíciles, en quienes proyectar los éxitos cosechados. Elfidio no sería quien es, nosotros no seríamos quienes somos, sin su familia. A ellos quiero trasladar un público homenaje de toda la ciudadanía de La Laguna.

Créanme si les digo que la emoción de un reconocimiento como el que hoy llevamos a cabo está hoy repleta de recuerdos de juventud, de dichas, de pasión, de sentimiento y de canariedad de quien les habla, que estará eternamente agradecido a Elfidio Alonso por haber construido lo que hoy somos.

 

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