Haciendo Historia, La Banda Sinfónica la Fe de La Laguna ofrece un concierto por segunda vez en el interior del Santuario del Cristo

Ayer, III domingo de Cuaresma, y con motivo del concierto inaugural de las XVII Jornadas “Días de Cofradías” organizadas por la Esclavitud del Santísimo Cristo, la Banda Sinfónica la Fe de La Laguna tuvo el honor de abrir las Jornadas Cofrades 2017.

Muchos fueron los fieles y seguidores de este tipo de música que se acercaron en la mañana del domingo para disfrutar de un concierto con un marcado carácter religioso, puesto que la Banda lagunera llevaba en su repertorio marchas fúnebres y de procesión con las que llenarán las calles de la ciudad de los Adelantados de armoniosos acordes en la próxima Semana Santa. El plato fuerte del recital llegó al final, pues como “propina”, el maestro Orestes de Armas cerró el concierto con el famoso tema “La Muerte no es el Final”, una canción cristiana compuesta por el sacerdote español Cesáreo Gabaráin Azurmendi (1936-1991). Su pasaje central fue elegido en 1981 como himno para honrar a los caídos de las Fuerzas Armadas Españolas y se canta ante la llama eterna del Monumento a los Caídos por España, sin duda una buena elección que emocionó al público asistente.

La Banda centenaria tuvo, de nuevo, el honor y privilegio de interpretar su mejor repertorio a los pies del Cristo de La Laguna, imagen de primer orden devocional y que para esta formación tiene un especial significado, ya que desde 1906, cada vez que el Cristo sale a la calle, lo ha acompañado musicalmente en todos sus recorridos por la Ciudad.

Comienzan así una serie de actos en torno a la vida de las cofradías y hermandades de la ciudad que culminarán en la Semana Grande, ocasión perfecta para visitar calles e iglesias que se visten de morado y olor a incienso para celebrar los acontecimientos más importantes de la Historia Sagrada.

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