Fotos y poemas laguneros. Ciudad de La Laguna. Manuel Verdugo Bartlett (1878-1951)

Hace honor a su nombre: ella es una laguna que
nos brinda el reposo de la quietud inerte…
Amo su paz severa, claustral, cuando la luna el
hechizo magnético de su blanca luz vierte.
Aquí -grato refugio- quizá como en ninguna de las viejas
ciudades, con sorpresa se advierte un perpetuo contraste,
algo extraño que aúna optimismo de aurora y tinieblas
de muerte.
Yo he soñado con cosas muy tristes y muy bellas
contemplando el remoto temblor de las estrellas, el hondo
silencio de la ciudad dormida…
V en sus campos feraces, una clara mañana ya
maduras las mieses, vibró mi alma pagana al
ritmo dionisíaco y triunfal de la vida.
