Fotos y poemas a la primavera (VIII)

Cuando a pesar de encontrarnos en esa estación en la que todo parece florecer, estamos pasando un mal momento, parece que la naturaleza nos estuviera atormentando, como así expresó el poeta chileno Pablo Neruda. Este poema es como un rezo, un tezontle a la primavera para que le cubra de todas sus virtudes y pueda olvidar y superar las desavenencias de la vida. Y es que, un bonito día soleado, un paseo lleno de flores de colores y aromas intensos o el canto alegre de los pájaros en primavera puede ayudar a cualquiera a hacer que sus problemas parezcan menos intensos, ¿no crees?
Con Quevedo, en primavera
Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
Pablo Neruda
