Fotos y coplas. «Lo que Canta Nuestro Pueblo 1940».Nicolás Mingorance

Cuando se sufría un engaño de amor, esto hacía que automáticamente que todo aquel amor y respeto por aquella persona especial, se convirtiera en un desamor intenso. La decepción se hacía presente, las penas inundaban, las preguntas aparecían, la ira se descontrolaba, la razón se hacía humo, y muchas descorazonadas más.

A lo largo de la historia de esos momentos del desamor aparecen muchísimas coplas en el cancionero canario, un ejemplo es la que magistralmente escribe Mingorance:

Por una copla del pueblo
de tu engaño me enteré;
¡bendita sea la copla
que borró nuestro querer!

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