Fotos y coplas en Febrero (VIII): Viejo carnaval lagunero

El encuentro del Carnaval y la Cuaresma. Creación Julio Torres.
El obispo y el Carnaval
Bajaba febrero a La Laguna
con su traje de risa y cartón,
y el pueblo se hacía otro nombre
debajo de cada antifaz y canción.
Viejo carnaval lagunero,
de polvo, de anís y de sol,
llenabas las calles de historias
que no cabían en un reloj.
Y allá, desde el gesto sereno,
el obispo miraba pasar
la locura bendita del pueblo,
su manera de rezar bailando y cantar.
Protector de coplas y noches,
de promesas dichas al revés,
cuidabas que la risa no muera
ni se pierda la fe en la piel.
Porque entre sotanas y máscaras,
La Laguna aprendió a entender
que también se reza en la fiesta
cuando el alma se atreve a ser.
Y aún hoy, si febrero regresa,
y la calle se quiere encender,
el viejo carnaval te saluda
como a un guardián que nunca se fue.
