Fotos, poemas y villancicos en diciembre: «Adeste fideles»

En portada el primer Encuentro Coral Ciudad de La Laguna, 1984. Foto: Rueda.
«Adeste fideles» (en español «Venid fieles», «Vayamos Cristianos», o «Venid, adoremos») es un himno usado en la bendición durante la Navidad en Francia, España, Portugal e Inglaterra desde fines del siglo XVIII. Se cantaba en la misión portuguesa en Londres en 1797, por lo que todavía hoy es llamado en muchos países «El himno portugués» (Portuguese Hymn). Aunque hay dudas sobre la autoría, parece que fue compuesto hacia 1743 por John Francis Wade (1711–1786). Sin embargo, Vincent Novello, organista de ese lugar, atribuyó la versión musical más popular a John Reading, que fue organista en la Catedral de Winchester de 1675 a 1681, y posteriormente en la Universidad de Winchester. El texto en sí mismo ha sido atribuido a San Buenaventura, pero no se encuentra entre sus obras. Invita a los fieles a acudir a Belén a adorar al Salvador recién nacido.
Las dudas proceden de la atribución de su composición al rey Juan IV de Portugal. «El Rey Músico» nació en 1604, fue un mecenas de la música, las artes y un sofisticado autor; mientras reinó poseía una de las mayores bibliotecas del mundo. La primera parte de su obra musical se publicó en 1649. Hizo construir una escuela de música en Vila Viçosa (Portugal) que «exportaba» músicos a España e Italia y fue allí, en su palacio, donde se encontraron dos manuscritos de esta obra. Esos escritos (1640) son anteriores a la versión hecha por John Francis Wade. Entre sus escritos están la Defesa da Música Moderna (Lisboa, 1649) año en que el rey Juan IV luchó contra la Santa Sede para conseguir que se aprobara la música instrumental en las iglesias. Otra famosa composición suya es la Crux fidelis, un trabajo que sigue siendo popular en la liturgia católica.
Venid fieles
(Español)
Acudid, fieles, alegres, triunfantes,
venid, venid a Belén,
Ved al recién nacido, el Rey de los ángeles.
Venid, adoremos, venid, adoremos
Venid, adoremos al Señor.
Que cante ahora el Coro de los ángeles,
que cante ahora la corte celestial,
Gloria, gloria en las alturas a Dios,
Venid, adoremos, venid, adoremos
Venid, adoremos al Señor.
El eterno resplandor del Padre Eterno
veremos velado bajo la carne:
a un Dios niño, envuelto en pañales.
Venid, adoremos, venid, adoremos
Venid, adoremos al Señor.
Así pues, a ti que has nacido el día de hoy,
Jesús, a ti sea la gloria
Palabra del Padre Eterno hecha carne,
Venid, adoremos, venid, adoremos
Venid, adoremos al Señor.
Dios de Dios, luz de luz
Lo gestan las entrañas de una doncella,
Dios verdadero, engendrado, no creado.
venid,adoremos, venid, adoremos,
venid, adoremos al Señor.
He aquí que, habiendo abandonado el rebaño, humildes a la cuna
Los pastores convocados se aproximan;
Y nosotros apresurémonos con paso alegre.
venid,adoremos, venid, adoremos,
venid, adoremos al Señor.
Con una estrella como guía los magos, para adorar a Cristo,
le entregan oro, incienso y mirra como regalos.
Al niño Jesús ofrezcamos nuestros corazones,
venid,adoremos, venid, adoremos,
venid, adoremos al Señor.
A quien por nosotros se hizo pobre y está acostado en el heno
Démosle calor con tiernos abrazos
¿Quién no correspondería al que así nos ama?
Venid, adoremos, venid, adoremos
Venid, adoremos al Señor.
