Fotos, coplas y poemas laguneros.Piruetéemos, cabriolemos. A Francisco Bonnin. Manuel Verdugo Bartlett (1878-1951)

Campesina lagunera con su burro en la Plaza de la Antigua-Hoy Dr. Olivera-, al fondo podemos ver la casa Mara o Viña Norte y a la derecha la esquina del antiguo Bar Palmero, hoy «La Venta.
Canarias condensó en torno a «La Rosa de los Vientos», revista que aparecía en Santa Cruz de Tenerife y que publicó sólo cinco números entre 1927 y 1928, la actitud generacional de un movimiento que en la Península tuvo su expresión (después de las revistas ultraíslas) en «Alfar», 1924 ?, de La Coruña y luego en «Mediodía» de Sevilla; «Verso y Prosa de Murcia,«Litoral» de Málaga. En 1927 aparece. en Madrid «La Gaceta Literaria». De 1928 son «Parábola» de Burgos, «Meseta» de Valladolid, «Carmen» y «Lola», las revistas de Gerardo Diego, de Santander, «Gallo» (la revista de García Larca, con su .broma «Pato») de Granada,etcétera.
En Tenerife, frente a «La Rosa de los Vientos:., un grupo de jóvenes poetas opuestos al gesto. de los vanguardistas publicaron la revistita «Horizontes», que apareció en La Laguna y de la que sólo se publicaron tres números. El grupo de cHorizonteP reconocía a Manuel Verdugo como a su maestro.
Ante el manifiesto de los jóvenes de la generación vanguardista de «La Rosa de los Vientos», aparecido en «La Prensa» del 1º de febrero de 1928, los nervios de Manuei Verdugo no resisten y he aquí su réplica:
Piruetéemos, cabriolemos…
A Francisco Bonnin,
único supervivientede la gran catástrofe
artístico-literaria ocurrida a la generación
anterior en esta ínsula.
Soy un hombre auroral;
odio, execro las ruinas del pasado; .
sólo existe el presente,
delicado, sutil
y al mismo tiempo dinámico,
iconoclasta, niestzchiano, cavernario
y brutal. ¡All right!
Están ya fósiles
Beethoven y Mozart.
(Los gansos del Capitolio
no graznan ya).
Amo el jazz band.
A veces dudo si soy un poeta
o un antropófago
banado en rayos ultravioleta
y en el mundo de la cuarta dimensión.
2N+l=K. O.
Soy todo de este siglo
de la barrila roja para los labios
y el mordisco.
Algo de neurastenia no está mal;
ni un poquito de rimmel
tras las gafas de concha…
Ya nadie escribe un madrigal:
la raqueta de tenis rompió el abanico…
¡No se concibe mayor felicidad! .
Bella época de inquietudes extrañas.
Los caballeros cambian ramos de flores…
Después vienen las patadas.
El mundo es un inmenso balón
de futbol sideral.
Hemos aplastado la Gramática
los hombres de buena voluntad;
aplastemos también las pirámides
de Egipto y el obelisco de Luxor.
(Tengo el cerebro en fermentación).
Impondremos el canon, la belleza
tipo. La nueva Eva
debe parecerse a un púgil peso welter;
su rostro, ¡oh, su rostro!,
tan sólo lo puede soñar
un cubista en ayunas
reblandecido, intoxicado de cocaína,
de éter, de opio y de mórfina.
Pirueteemos, cobriolemos…
Soy auroral.
