Fiestas de Verano: Retazos históricos de las Fiestas de Bajamar (I). Por Julio Torres Santos

Foto: Baile en la plaza de la ermita del Gran Poder, Bajamar La Laguna 1932. Colección familiar Victor Núñez.

San Mateo en La Punta,
San Juan en Bajamar,
y San Bartolomé en Tejina…,
cada Santo en su lugar.

Así cantaba la ancestral copla, vieja copla, vieja y tradicional de la zona. Pero mientras La Punta y Tejina han mantenido la tradición de sus santos patronos, Bajamar, al hallarse la ermita de San Juan enclavada en propiedad privada, no pudo mantener la tradición.

En honroso gesto, a finales del siglo XIX, José Domínguez Romero y señora, donaron al caserío de Bajamar un pequeño salón que, unido a la por entonces Capilla de La Cruz, se convirtió en la primitiva ermita del Gran Poder de Dios, imagen que fue llevada hasta Bajamar por D. José Tarife, párroco de la Iglesia Matriz de Ntra. Sra. de la Concepción de La Laguna. Muchos son los milagros que el pueblo marinero de Bajamar atribuye al Gran Poder de Dios, como lo atestiguaron los numerosos exvotos de cera que, durante muchos años, colgaron de sus rústicas paredes.

Desde que en 1914 arribó a Bajamar la imagen, de medio busto, del Gran Poder (probablemente de Escuela Canaria – siglos XVIII-XIX- y de no muy buena factura), en el tercer domingo de cada mes de agosto, los residentes de este pueblo, junto a los numerosos foráneos que “invadían” Bajamar para pasar el estío, rivalizaron en honrarla.

La ermita del Gran Poder de Bajamar fue erigida en Parroquia el día 1 de Enero de 1967; por aquel entonces era una diminuta construcción que, ni tan siquiera contando con la recoleta plaza aledaña, podía albergar a los fieles. Por tal motivo, el 19 de Agosto de 1973, se produjo el traslado a una nueva edificación, coincidiendo con el día principal de las fiestas de aquel año.

Además de para los naturales de este pintoresco pueblo norteño, las fiestas de este pueblo marinero han sido de gran tradición para los laguneros que lo ocupan todos los veranos desde finales del siglo XIX. Las Fiestas de Bajamar en honor al Gran Poder se remontan, como ya hemos dicho, al año 1914; por lo tanto están próximas a cumplir su ciento trece aniversario. Pero el transcurrir del tiempo, como no podía ser menos, ha provocado que aquellas fiestas de antaño con procesión y baile de la víspera, a la luz del farol, con ventorrillos y parrandas, dieran paso a otra época de turismo y veraneantes en masa.

Sin embargo, perdura esa tradición consuetudinaria, según la cual, en el mes de agosto, cuando charcas y piscinas, roquetes y rocas rebosan de naturaleza, reposo e idilio frente al mar, Bajamar, refugio de marinos y pescadores, entre sus bajíos hace sus Fiestas, que son al mismo tiempo que religiosas, estivales, marineras, culturales y gastronómicas.

También te podría gustar...