El periódico matutino «El Día» y más concretamente Álvaro Morales dio ayer un serio correctivo a la organización de la Romería

Los cortes en el cortejo romero fueron innumerables, así como la colocación de las carretas un disparate.
Este año los Amigos y Romeros de San Benito no organizaron la romería y el descontrol fue total, ya desde hoy se ha convocado una reunión de urgencia para preparar la 70 edición que se celebrará el próximo 10 de julio de 2016.
Esperemos que por fin se le ponga coto a las fiestas tradicionales de La Laguna, la Ciudad no se merece que se vuelva a repetir un artículo como el que reproducimos a continuación. Para ello se tiene que hacer las cosas mucho mejor y dejarse asesorar por los que sabemos.
Fiesta en declive: más carretas que romeros. Por Álvaro Morales, El Día 12 de julio 2015
Sin que sirva ya la excusa del calor, la romería de San Benito confirmó ayer que se ha marchitado con un desfile deslavazado y triste, escaso público, casi sin música y con carretas sin parrandas. Sobró comida.
Vale que la ola de calor invitaba a mirar al Atlántico, que muchas de estas fiestas (a excepción de La Orotava, sin chovinismos villeros) han cambiado y que la de La Laguna siempre ha estado marcada por el tenderete posterior en casas particulares. Vale todo eso y más explicaciones, pero lo que acompañó ayer a San Benito por el casco de Aguere no le hace los honores debidos ni al santo ni al nombre de fiesta tan célebre.
Un desfile desorganizado, con huecos interminables entre carretas, escasas parrandas y muchos carros sin que los acompañara nadie, con silencios musicales que chirriaban y aceleraciones o frenazos que deslucían aún más la otrora romería referente de julio, confirmó el declive de una fiesta que no merece esta involución.
De las 40 carretas del año anterior se pasó ayer a casi 70, pero ese aumento, propiciado por el consistorio, fue una pésima decisión. Muchas carretas apenas tenían gente detrás, no ya parrandas o, al menos, una guitarra y timple: nadie, no venía nadie acompañándolas. Otras presentaban, como mucho, a 3 personas encima y hasta hubo yuntas con animales que se quedaron sin carretas, en clara muestra de imprevisión. Por faltar, mejor, por sobrar, sobró hasta comida en muchas carretas por el escaso público.
Por supuesto, hubo carros muy elaborados, meritorios y originales en los nombres, así como parrandas que dignificaron la jornada, pero, en general, la romería fue ayer una sombra de sí misma, y eso que llevaba ya años en evidente retroceso. Como punto gracioso, el carro «arrastrado» por pequeñas vacas hinchables que, encima, llevaba sonorización alusiva. Hasta el desfile de la maquinaria de limpieza coincidió con el otro en sentidos opuestos en La Concepción. Eso sí, y como siempre, los quioscos de esta zona alegraron cuerpos y almas hasta la noche, pero también con mucha menos gente.
