El Mercado Municipal de La Laguna con las recetas para el verano y sus fiestas: La Puchereta del recordado Domingo Laguna

Nuestro hombre con Onassis.
Un plato que fue tradicional el día 9 de septiembre en La Laguna, una “Puchereta” que comenzó en la sede del Casino en la calle La Carrera en los años 60
El 9 de septiembre era un día marcado como especial en el calendario lagunero, pues comienzan los actos religiosos al Cristo de La Laguna, actos que son de mañana y tarde.
En el tiempo que quedaba de asueto entre los actos de la mañana y la tarde, Domingo de Laguna estableció en el Casino la famosa “Puchereta”. Por ella pasaron, entre otros, alcaldes, capitanes generales, obispos, arzobispos y hasta algún cardenal, y, claro está, muchísimos ESCLAVOS. Eran otros tiempos sin tanto imbécil polulando entorno al Cristo.
No faltaron jamás los buenos caldos del norte, ni el whisky con sifón, la ginebra Tanqueray y otras copas y “postres”. Todo se desarrollaba con cordialidad. Aquella gente sabía mear el alcohol, además de tener la cabeza muchísimo mejor amueblada que ciertos estúpidos.
Receta de la “Puchereta de Domingo de Laguna” o “Puchero Casino”
El puchero canario, como la mayoría de los cocidos españoles, es, por sí mismo, un menú completo. Sobre todo cuando con su caldo se prepara una sopa de primero y, luego, se acompaña de un buen escaldón de gofio. Se trata de una de las ollas más completas, sin duda, por su apabullante contenido de hortalizas. Por cierto recuerdo que el día 8 de septiembre, desde las primeras horas de la mañana, estaba Domingo de Laguna en el Mercado de la Plaza del Adelantado, acompañado de la cocinera del Casino, así como de varios camareros y pinches de cocina, comprando los productos frescos para la puchetera… En caso de que encontrara algún precio subido, se miraba para uno de los camareros y le dicia «¡Si te coge!»

Aquí brindamos “La Puchereta” otrora clásica en el Casino de La Laguna.
Ingredientes:
1 kg de carne de vacuno
Un pedazo de jamón serrano
Un buen cacho de chorizo troceado
2 tazas de garbanzos, en remojo desde la noche anterior
2 ó 3 piñas de millo (mazorcas) troceadas
Un puñado de habichuelas
1 col pequeña, pero cerrada y partida en cuatro
4 zanahoria en lascas gruesas
100 o 150 g de calabaza
2 bubangos
150 g de batatas
4 ó 5 papas
Peras del país
Azafrán
Ajos
Sal
Aceite
Manos a la Obra
En un caldero grande con agua, en la que se habrá puesto un chorrito -apenas nada- de aceite, se introducen, cuando empieza a hervir, los trozos de carne con el chorizo y el jamón serrano (debido a éste último hay que tener cuidado con la sal). Media hora despuésagregamos las batatas (boniatos).
Transcurridos unos 20 minutos, más o menos, echamos los garbanzos y los trozos de piña de millo. Cuando comprobamos que estos dos últimos productos van enterneciéndose, sumamos al conjunto las habichuelas (judías verdes), la col y las zanahorias.
Han de pasar otros veinte minutos al menos para agregar la calabaza y los bubangos (calabacines). Rectificar de sal si es necesario.
Unos minutos antes de retirar el puchero del fuego, se aromatiza con un majado compuesto por azafrán y ajos; también es el momento de poner media pera por comensal. A esta operación se le llama “templar” el puchero y es fundamental para su autenticidad; la pera le da el toque “Casino”.
