El Mercado Municipal de La Laguna con la cocina tradicional: Crema de bubango lagunero, puerro y queso

Las cremas y sopas son una excelente opción para las cenas de diario o para cuando queremos comer ligero. Se pueden preparar con antelación, solo necesitan de un golpe de calor en el momento de servirlas y son muy reconfortantes. Nos gustan mucho las recetas tradicionales, como esta crema de bubango lagunero, puerro y queso.
Hay frutas y verduras que se prestan a servir de contenedor: sandía, melón, piña, calabaza, etc. También el bubango o calabacín que, en su variedad luna y por su forma de globo, es perfecto para ello. Podemos optar por usarlo solo como contenedor en crudo o por darle un toque de vapor y disfrutarlo una vez hayamos dado cuenta de la crema de bibango, puerro y queso. Al gusto, pero no dejen de probarlo.
Ingredientes:
4 bubangos redondos
1 puerro
300-350 g de caldo de ave
4 quesitos
1/2 cucharadita de pimienta blanca molida
sal y aceite de oliva virgen extra
Manos a la Obra
Cortamos el puerro separando la parte verde (que guardamos para hacer caldo) de la blanca, cortamos transversalmente y lavamos concienzudamente bajo un chorro de agua. Cortamos en trozos más pequeños y pochamos en un poco de aceite de oliva virgen extra, a fuego suave, durante unos seis u ocho minutos o hasta que comience a verse transparente.
Lavamos los bubangos y cortamos la parte superior de cada uno de ellos. Con ayuda de un sacabolas, los vaciamos. Agregamos la carne de los bubangos al recipiente en el que está el puerro, removemos y cocinamos a fuego suave durante 12 minutos. Mientras tanto, colocamos los bubangos y las «tapas» sobre una vaporera, boca abajo, y los guisamos al vapor durante diez minutos. Reservamos.
Terminamos la crema agregando el caldo de ave, reservando una parte con la que ajustar el espesor al final, y los quesitos. Salpimentamos y dejamos cocinar durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando. Una vez tiernas, trituramos, comprobamos el punto de espesor y lo ajustamos al gusto con el caldo que tenemos reservado.
Utilizamos los bubangos cocinados al vapor a modo de recipiente, como si de cazuelitas se tratara. Los rellenamos con la crema, decoramos con una mini quenelle de crema agria, yogur o similar. Espolvoreamos con semillas de sésamo, hierbas provenzales, etc y servimos bien caliente.
