El Gobierno impide que Torrent se reúna con Puigdemont en la sede de la Generalitat en Bruselas

El presidente del Parlament quería reunirse allí con el candidato a la investidura
El viaje a Bruselas del presidente del Parlament catalán, Roger Torrent, para reunirse con el expresidente Carles Puigdemont y ver a los otros cuatro exconsejeros huidos ha derivado en un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y los representantes independentistas, centrado esta vez en el uso de la delegación de la Generalitat en la capital belga.
El objeto del viaje de Torrent era analizar con Puigdemont, al que ha propuesto como candidato a la investidura como presidente de la Generalitat las posibilidades celebrar una investidura que se presenta complicada, a pocos días de la fecha límite para su celebración, el 31 de enero. Sin embargo, la polémica con el lugar de la reunión ha eclipsado las explicaciones sobre el contenido de la reunión y cómo piensan hacer técnicamente viable la investidura del cabeza de lista de Junts per Catalunya.
El Gobierno prohibió la entrada de Puigdemont y los cuatro exconsellers catalanes huidos a la delegación de la Generalitat ante la Unión Europea, donde Torrent les había citado. También han dado instrucciones a la delegada de la Generalitat en Bruselas para que desconvoque la rueda de prensa posterior, ya que se había realizado «sin autorización ni información» a la Consejería de Asuntos Exteriores.
Según han confirmado fuentes del Ejecutivo, esa cita no iba a producirse en ese edificio, ya que con la aplicación el artículo 155 de la Constitución controla la Generalitat y el Gobierno ordenó el cierre de la oficina «hasta nueva orden para evitar posibles aglomeraciones».
Tras conocer las instrucciones del Gobierno, Puigdemont y Torrent acordaron reunirse en la sede de la Alianza Libre Europea (ALE), partido europeo que incluye, entre otros, a ERC.
