Cientos de personas siguen entrando a nado en Ceuta desde Marruecos en una ola migratoria sin precedentes

Dos inmigrantes escalan las rocas de uno de los espigones fronterizos de Ceuta este martes.
 

La frontera del Tarajal que separa Ceuta de Marruecos ha registrado desde primeras horas de este martes nuevas entradas por el mar de migrantes marroquíes, después de que un día antes accediesen unas 6.000 personas, de ellas 1.500 menores de edad. El Gobierno ha decidido movilizar al Ejército para reforzar a las fuerzas de seguridad en el control de la ciudad, que ha visto desbordada su capacidad de acogida.

La presión migratoria se ha mantenido a lo largo de toda la madrugada en pequeños grupos. Centenares de personas se encontraban en el otro lado del vallado, justo en la misma zona de playa, aunque sin poder acceder al espigón fronterizo como sucedía en la tarde del lunes, mientras que el personal del Ejército se ha apostado en el mismo espigón, impidiendo la entrada de personas por esta zona.

Decenas de personas han logrado entrar este martes a través de huecos abiertos en el espigón que prolonga la frontera de Tarajal hasta el mar. Mujeres con niños pequeños de la mano, ancianos, pero en su gran mayoría adolescentes y jóvenes se dirigían en un reguero imparable hacia el espigón de Tarajal con lo puesto, sin equipaje en la mayoría de casos, y al encontrarse con una barrera policial de unos diez agentes, la han rodeado y bajado por un flanco para llegar al espigón, informa Efe.

En el kilómetro de extensión que constituye la llamada «tierra de nadie» entre los dos puestos fronterizos de España y Marruecos, cientos de personas se encuentran esta mañana agolpadas esperando poder franquear esa barrera policial española, reforzada con soldados del Ejército de Tierra desde la pasada noche.

Se habilitó un estadio durante la noche para acoger a los migrantes

La Delegación del Gobierno y el Ejecutivo local acordaron durante la pasada noche habilitar el estadio José Benoliel para albergar a los marroquíes adultos que se encuentran en la calle con el fin de «posteriormente proceder a su devolución», mientras que a los menores de edad, cuyo número se cifra por encima de 1.500, se les está dando cabida en naves de los polígonos comerciales del Tarajal y en módulos prefabricados en la zona de Piniers.

La responsable de comunicación de Cruz Roja en Ceuta, Isabel Brasero, asegura en una entrevista con La Hora de La 1 que nunca había visto una llegada similar a la de este lunes, e informa de que se ha activado el convenio de colaboración con Carrefour para disponer de inmediato de 8.000 kilogramos de alimentos de primera necesidad con los que atender a los recién llegados.

«Están viniendo muchisimos bebés, muchas familias enteras y muchos menores solos», cuenta Brasero, quien apunta que el estado de salud de los migrantes, en general, es bueno. Desde Cruz Roja se les entrega ropa seca, mantas y alimentación.

La Delegación del Gobierno ha pedido «tranquilidad» a la población y ha garantizado que desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez «se están realizando todas las acciones necesarias para revertir la actual situación y volver cuanto antes a la normalidad».

En una declaración institucional, el presidente del Ejecutivo local, Juan Vivas (PP), ha reconocido estar pasando por «uno de los momentos más duros y difíciles» en los más de 20 años que lleva al frente del Gobierno autonómico y ha resaltado que «este no es un asunto de inmigración, es mucho más trascendente: se trata de restablecer la normalidad de manera inmediata y contundente en el ejercicio de la acción diplomática utilizando todos los medios y recursos a su alcance, el Ejército incluido».

El Ejército se despliega para controlar la situación

En la carretera de acceso a la frontera del Tarajal todavía se pueden comprobar los restos de la jornada del lunes, como zapatillas y ropas tiradas por el suelo, así como muchas bolsas de plástico que fueron utilizadas para introducir enseres por los inmigrantes que accedieron, informa Efe.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado este martes de que ya han sido devueltas 2.700 personas de los alrededor de 6.000 migrantes que han entrado en Ceuta en las últimas horas y ha asegurado que se están tomando “todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad, proteger las fronteras y proceder a la devolución de una forma efectiva» en coordinación con las autoridades de Marruecos.

La situación está siendo tensa en la mañana de este martes. Un grupo de inmigrantes procedentes de Marruecos han lanzado piedras a los agentes de la Guardia Civil y a los militares emplazados en el entorno de la frontera del Tarajal, que han disparado al aire para disuadirles.

Los inmigrantes se han apostado en la línea de playa más próxima a la frontera ceutí y no se tiene constancia de que se hayan producido heridos.

El presidente de Ceuta, Juan José Vivas, asegura en una entrevista en el Canal 24 horas de TVE que en sus 20 años al frente de la Ciudad Autónoma «nunca» ha vivido una situación como la actual y denuncia la «pasividad absoluta de las autoridades marroquíes».

«Es imposible de calcular cuántas personas han entrado e imposible de darles cobijo. (…) Los ceutíes lo perciben como una invasión. Está alterando la vida en Ceuta. Hoy el 60% de los alumnos no ha ido a clase. Ceuta está con miedo», añade Vivas, que hace una petición de «auxilio y socorro» al Gobierno central.

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