Candelaria, epicentro de la Fe mariana, por Juan Pedro Amador Duque

Un año más partirán desde diferentes rincones de la isla numerosos peregrinos hasta llegar ante los pies de la Morenita para presentarle sus plegarias. La calle La Arena ya luce engalanada con banderas y reposteros, la plaza de la Patrona brilla iluminada cada noche con infinidad de luces y en la Basílica la Madre aguarda la incesante llegada de fieles y visitantes.
Desde la cumbre hasta la arena, como reza la isa del grupo Los Sabandeños a la Virgen de Candelaria, recorrerá el sentimiento más hondo de llegar hasta su presencia y materializar las innumerables promesas personales motivadas por el agradecimiento y tantísimas necesidades. La Madre espera paciente toda esa llegada de muestras de cariño, fervor y ovaciones, pero también su anhelo de oración y recogimiento por cuantos la visitaremos, máxime en unos tiempos tan convulsos en todos los aspectos de nuestra sociedad actual.
La mirada hacia Ella como hicieron nuestros aborígenes al percatarse de su hallazgo bajo la denominación de Chaxiraxi es una valiosa oportunidad para fortalecer nuestra Fe, amarnos los unos a los otros y mantener firme nuestros principios cristianos en un mundo cada vez más deshumanizado. Ocurre que en numerosas ocasiones en términos de fe y escala de valores somos egoístas, nos centramos en nosotros mismos y nuestro entorno más cercano, descuidando el Bien común y el verdadero sentido de nuestra existencia que no es otro que el de aportar luz para construir un mundo de paz y armonía.
Por ello, la solemnidad del 15 de agosto (Asunción de María en cuerpo y alma al Cielo) se convierte en una jornada extraordinaria para profundizar en su figura y ser imitadores de los valores marianos, tales como el amor a Dios, la pureza, la humildad, la dulzura… La Villa de Candelaria se convierte, por tanto, en el epicentro de la fe mariana donde se entremezclará la devoción de un pueblo con nuestras costumbres y tradiciones que darán luz y colorido a cada uno de los actos que se celebrarán.
Ya se respira la suave brisa marina, el inconfundible sonido del bucio emitido por los aborígenes en la Ceremonia Guanche, el emocionante Ave María de Chago Melián , el resonar de tambores de la Asociación Cultural Guanchería de Los Realejos, la impresionante 33º ofrenda floral atlética y… Ella, la indiscutible protagonista, la Virgen de Candelaria, la Patrona de Canarias que lucirá como siempre radiante y majestuosa en su trono.
