Bajamar La Laguna Tenerife «Apuntes Históricos» (I)
Por Julio Torres Santos
Bajamar recibe esta denominación debido a las características de su costa, baja en un determinado sector, en relación con el resto de la zona.
Bajamar se asienta sobre una colada lávica subreciente, cubierta por abundantes materiales de derrubio, procedentes del antiguo acantilado costero, que se encuentra en la parte alta de Bajamar.
Bajamar desde el mar 1973
La población que trabajaba como asalariada en las fincas próximas y algunos pescadores iniciaron el poblamiento de la zona, junto a la margen izquierda de la desembocadura del Barranco de San Juan, aglutinándose en torno a la ermita de Jesús del Gran Poder.
Sin embargo, las especiales condiciones climáticas de Bajamar, con inviernos muy templados y veranos refrescados por las brisas y los alisios, así como su calidad paisajística, hicieron que en torno a la década de 1930 se convirtiera en lugar de veraneo de algunos vecinos del municipio. Se inició entonces el acondicionamiento de su litoral para el baño: se construyeron pequeños muros de protección contra el frecuente oleaje en los charcos y caletas, que acabaron convirtiéndose en «piscinas naturales», cuya agua se renueva con la sucesión de las mareas.
La iniciativa pública ha continuado este proceso de mejora hasta la actualidad, construyendo y remozando en varias etapas un conjunto de piscinas y una serie de instalaciones complementarias para los bañistas y el ocio, así como un pequeño dique de protección para la playa.

