
Ayer se celebró el Domingo de Pasión en San Cristóbal de La Laguna, marcando el inicio de las primeras salidas procesionales y el ambiente previo a la Semana Santa en el municipio.
Para quienes no están familiarizados con el mundo de las cofradías, el comienzo del discurrir procesional lagunero se hace evidente cuando el sonido firme de las llamadas de vara del maestro de ceremonias resuena sobre el pavimento. Es entonces cuando los primeros cofrades inician su desfile por las húmedas calles de la ciudad, anunciando la llegada de unos días cargados de tradición y recogimiento.
El Cristo del Rescate y «La Predilecta» fue la primera procesión en salir a las calles
La lluvia sorprendió este domingo a la procesión del Cristo del Rescate, obligando a acortar su recorrido previsto. El cortejo, que había generado gran expectación entre fieles y vecinos, apenas pudo completar una vuelta alrededor de la plaza de la Concepción antes de que las precipitaciones hicieran inviable continuar.
A pesar del contratiempo, numerosos asistentes se congregaron en el entorno de la plaza, algunos resguardándose como pudieron mientras acompañaban con respeto el breve recorrido de la imagen. La organización actuó con rapidez para proteger tanto al Cristo como al resto de elementos procesionales, priorizando su conservación ante la intensidad de la lluvia.
El ambiente, aunque marcado por la sorpresa y cierta decepción, no perdió su carácter solemne. Muchos devotos destacaron que, incluso en estas circunstancias, el acto mantuvo su significado y emoción, convirtiéndose en un momento distinto pero igualmente memorable dentro de la celebración.

El Santísimo Cristo de Burgos
La lluvia impidió que la procesión del Cristo de Burgos saliera a las calles de La Laguna. Por ello, la cofradía decidió celebrar una preciosa procesión claustral en la S.I. Catedral, que contó con el acompañamiento musical de la Banda Sinfónica de la Universidad de La Laguna. Está bella imagen procesiona acompañada Hermandad de Nuestra Señora de la Cinta y del Santísimo Cristo de Burgos, aportando solemnidad al recorrido.

Cofrades, maceros y romanos esperaron con paciencia la finalización del culto para proceder a la procesión.
La Semana Santa de San Cristóbal de La Laguna es una de las más relevantes de Canarias. Su importancia radica tanto en la tradición como en la intensidad con la que se vive en el municipio. Además, no se limita al casco histórico —declarado Patrimonio Mundial—, sino que se extiende a barrios y pueblos, reflejando un profundo fervor popular con múltiples expresiones. En este sentido, Valle de Guerra es el enclave que inaugura las procesiones de Pasión en el término municipal.