Aquellas canciones del verano de los años 60: los veranos ye-yé (LI)

Camilo Sesto

Camilo, alicantino, comenzó en los años 60 en el grupo de pop Los Dayson, hasta que se lanzó a una carrera en solitario con títulos como «A ti, Manuela», «Ay, ay, Roseta» y «Algo de mí». Pasó por el Festival Internacional de la OTI, y su popularidad empezó a crecer, en España, y en América: «Era algo total, no podríamos decir como Dios, pero era sublime la que liaba, en el norte, en el sur, y en Centroamérica», comenta Eduardo.

El artista siguió su carrera ascendente cuando en 1975 protagonizó el estreno, en el Teatro Alcalá Palace de Madrid, de la adaptación al castellano de una ópera rock sobre la vida de Jesús de Nazaret, Jesucristo Superstar, mientras aparecían discos tan exitosos como Memorias, Entre amigos, y Mi buen amor, o la canción «El amor de mi vida», que se convirtió en uno de los temas que más fama le dio. Todo bajo su marca personal porque, como comenta su representante, poca gente ha conocido tan profesional: «Cuando estaba todo listo, él le sacaba defectos, era muy exigente consigo mismo».

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