España en agosto va de fiesta en fiesta: Fiestas de Sant Bartomeu en Montuïri (Mallorca)
En portada, la foto que muestra claras semejanzas, en la indumentaria, con la danza de Tegueste en Tenerife.
Los ‘cossiers’ protagonizan las fiestas de Sant Bartomeu en Montuïri
El acto más popular de la festividad de San Bartolomé en Montuïri es el baile de los cossiers. Seis personajes masculinos, vestidos de blanco con faldas de colores superpuestas y una faja de la que cuelgan citas de colores, danzan alrededor de una dama que coordina las coreografías del grupo.
Estos bailes se relacionan con antiguas fiestas de la fecundidad, aunque su origen es incierto. La tarde anterior a San Bartolomé, los cossiers y el demonio van a buscar a la dama a su casa.
Después bailan delante de las casas de las autoridades y, finalmente, en la plaza Major. Al día siguiente, los cossiers vuelven a danzar en el interior de la iglesia en el llamado Ball dels mocadors (Baile de los pañuelos).
Montuïri acoge estos días a centenares de visitantes que se acercan a descubrir y vivir esta fiesta tan especial repleta de actos y actividades.
El plato fuerte de las fiestas son Los ‘cossiers’
Los ‘cossiers’, según la documentación aportada por el historiador y ex-cossier, Joan Socies Fiol, en la comunicación “Los Cossiers de Montuïri antes de 1821”, presentada en las II Jornades d’ Estudis Locals (2012) pone de manifiesto la existencia de los dansaires desde el año 1750, setenta años antes de lo que hasta ahora se argumentaba.
Los bailes y la música
Los bailes los llevan a cabo siete hombres, seis cossiers y la dama, acompañados de la figura del dimoni (diablo). Las danzas se realizan con música de flabiol y tamboril, a excepción de es Mocadors que también se acompaña con la xeremía. La mayoría de los bailes se ejecutan en círculo y con la dama en el centro. Salen de este esquema es Mocadors y l’Oferta (la oferta).
Los bailes que se interpretan actualmente son Flor de Murta (flor de mirto), Mestre Joan (maestre Juan), el Rei no podía (el rey no podía), la Gallineta Rossa (la gallinita rubia), l’Obriu-mos (abrirnos), sa Dansa Nova (la danza nueva), es Mocadors, es Mercançó y l’Oferta.1
Es Mocadors se usa para acompañar a las autoridades civiles o eclesiásticas, l’Oferta sólo tiene lugar dentro de la iglesia el día del patrón, como es Mercançó pero éste se reserva para las autoridades civiles.
Actualmente es Gentil o sa Gentil senyora (el gentil o la gentil señora) y sa Mitja Nit ya no se bailan.
Los vestidos
Los seis cossiers se visten dos de amarillo, dos de rosa y dos de verde; el color también influye en los bailes porque se colocan de manera alterna. La camisa de los bailadores es blanca ceñida con una amplia faja de color. Sobre los hombros y el pecho llevan una capita, llamada sa punta, con representaciones de santos en estampas (relliquis). También llevan una falda corta, túnel, y debajo pantalones amplios blancos, medias con cascabeles en diagonal y zapatillas del mismo color. El sombrero es de gran ala pero recogido en forma de teja, se decora con flores artificiales, que antes eran naturales y pequeños espejos. Del sombrero cuelgan tres cintas llamadas sa mocada. En cada mano un pañuelo y un ramo de albaca.1
La dama lleva un pantalón normal de color blanco que se cubre con una falda más larga que la de los cossiers y estampada. La blusa es también blanca y no tiene capita. El sombrero lo luce plano y cortado, sólo una mano es como los otros bailadores porque en la otra dispone de cintas y cascabeles para marcar el ritmo.
Las actuaciones
El día de la Ascensión
El 15 de agosto los cossiers, el dimoni y los xeremiers salen del Ayuntamiento a las 19:00. Los dos primeros bailes se realizan sobre un escenario y el primero siempre es Flor de Murta. Posteriormente empieza el recorrido acompañado por la música de una pareja de xeremiers y van parándose delante de cada establecimiento (tienda, bar, etc) abierto donde interpretan un baile. Luego el negocio regala un donativo que será un premio en las carreras que se celebran la mañana del 25 de agosto.
Después de haber recorrido gran parte de la villa, el séquito vuelve a la Plaza Mayor donde otra vez sobre el escenario interpretan dos bailes más para terminar la actuación. En este día es normal que el dimoni al terminar un baile o durante el recorrido persiga a los jóvenes que lo provocan a gritos de «Banya verda» y otros.
Hasta el año 2008 los cossiers y la dama este día iban vestidos de paisano, pero por decisión de las danzadores a partir de ese año salen con el vestido correspondiente.
La víspera de San Bartolomé
El día 23 de agosto la comitiva también sale de la casa consistorial sobre las 19:00 y bailan sobre el catafalco. En esta ocasión acompañan al párroco y otros clérigos desde la rectoría hasta la iglesia donde asisten a las Completas en honor al patrón. Posteriormente reinician el recorrido, este día se paran delante de las casas de autoridades locales, antiguos cossiers o flabliolers así como personalidades de la villa.
La jornada concentra las conocidas persecuciones del dimoni a los jóvenes que lo provocan. Normalmente es el día con mayor afluencia de gente de Montuïri y venida de fuera. La actuación termina cuando los cossiers vuelven a la Plaza Mayor e interpretan los últimos bailes sobre el escenario.
El día de San Bartolomé
El 24 de agosto, festividad de San Bartolomé, la jornada empieza a las 9:00 al son del alba de las xeremies desde lo alto del campanario de la iglesia. A las 10:00 salen los cossiers y el dimoni del Ayuntamiento, bailan sobre el catafalco y sin más preámbulos inician el recorrido por el pueblo.
Ésta es la jornada más íntima y donde mejor se puede contemplar esta danza. Sin la multitud de la tarde anterior, el dimoni no corre y el pasacalle transita por el pueblo de forma más tranquila. En esta ocasión son las casas que lo han pedido o de alguna personalidad local las que reciben la visita y el baile de los cossiers.
La llegada a la Plaza Mayor empieza con un baile delante de la rectoría y luego con es Mocadors acompañan al clero local hasta la parroquia. Durante la celebración de la misa en honor al patrón, los cossiers interpretan l’Oferta delante de la imagen de San Bartolomé. Terminada la ceremonia, se baila otra vez es Mocadors, esta vez para llevar a las autoridades civiles hasta la Casa Consistorial (algunos años con suelta de palomas).
Hasta los años 90 del siglo XX el baile es Mercanço solo se interpretaba para las autoridades dentro del Ayuntamiento, pero hoy en día se baila una vez sobre el catafalco y otra dentro del edificio.
Finalmente el último baile del año es tradición que se haga delante de Can Mateu des Forn, en la Calle Mayor.
