El PP pide promocionar la vocación científico-tecnológica entre las mujeres

En una moción que se debatirá en la próxima sesión plenaria, se solicita la coordinación entre ayuntamiento, Cabildo y Gobierno para la puesta en marcha de medidas conjuntas
El Partido Popular de La Laguna solicitará al ayuntamiento que realice un Programa para avanzar en la promoción de vocaciones científico-tecnológicas e interés por la ciencia y la tecnología para la mujer desde niñas en el Municipio.
“Pedimos que se apoye una mayor visibilidad de referentes femeninos que sirvan de inspiración a las jóvenes y la normalización de la presencia femenina en ámbitos científicos y técnicos laguneros mediante nuevos incentivos, directrices, guías y materiales para la organización de actividades específicas, a nivel de centros educativos desde primaria hasta el doctorado, y de centros públicos de investigación, así como para la adecuada aplicación transversal de la dimensión de género a todos los niveles educativos y a actividades de divulgación de la ciencia en La Laguna”, explica el portavoz de los populares laguneros, Antonio Alarcó.
En la moción elevada al pleno también se solicita el fomento de reconocimientos a trabajos de temas relacionados con el género femenino, literarios, divulgativos, periodístico, etc, además de articular un convenio marco entre el Ayuntamiento de La Laguna, el Cabildo de Tenerife, La Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias y la Universidad de La Laguna que permita desarrollar estas actuaciones mediante una adecuada coordinación entre las diferentes administraciones públicas implicadas.
“En el marco de la Comisión de Economía, Industria y Competitividad del Senado, hemos tenido la oportunidad de presentar en nombre del Partido Popular una moción aprobada por unanimidad que tiene como objetivo impulsar la igualdad de género, el reconocimiento y la visibilidad de las mujeres en el campo científico. Creemos que es una moción oportuna y consciente de que debe perdurar en el tiempo y de forma permanente, porque hablar de impulsar la igualdad de género en el sistema científico español y en reconocimiento y visualización del papel de la mujer en la ciencia debe ser una constante”, señala Alarcó.
Entre las propuestas se encuentra la promoción de vocaciones científico-tecnológicas para las niñas, la potenciación de distintos programas destinados a jóvenes investigadoras, el estudio de los obstáculos de género en la carrera científica, la creación de premios y reconocimientos nacionales de acreditación e impulsar el equilibrio de género en los jurados de premios científicos.
“La investigación específica dedicada a la mujer y de fármacos dedicados a ellas es también muy importante a la hora de conseguir la igualdad de género que se pretende lograr en el campo de la ciencia, y un pilar fundamental en el Estado de Bienestar y el futuro de todas y todos. La desigualdad entre hombres y mujeres no es algo nuevo, pero la política es un instrumento que puede llegar a ser crucial en una batalla que estamos ganando entre todos. Hombres y mujeres. Es hora de avanzar y trabajar en pro de la igualdad en todos los ámbitos”, explicó el portavoz popular.
DATOS RELEVANTES:
Las alumnas en carreras científicas son más y tienen mejores resultados, pero después en la élite de la ciencia falta la igualdad de género. Las mujeres son mayoría en las tesis doctorales, con un 57,5%, y después se diluyen, y de profesores científicos solo el 24,8% son mujeres.
La situación de la mujer en la ciencia a lo largo de la historia ha jugado un papel fundamental, recogido en escritos históricos de civilizaciones tempranas, como la egipcia en el 2700 a. C. o la de la antigua Grecia en el siglo IV a. C., por ejemplo. Otro dato quizás más sangrante es el caso de la astrofísica norirlandesa Jocelyn Bell, que descubrió la primera radioseñal de un púlsar (estrella que emite radiación muy intensa a intervalos cortos y regulares), pero el nobel de física fue para su director de tesis, Antony Hewish.
Pero desde entonces hasta la actualidad el papel de la mujer en este campo es excesivamente limitado. Las cifras reflejan, por ejemplo, que del personal científico y tecnológico del CSIC solo el 15% son mujeres desde el año 2002, o que el número de catedráticas de universidad y profesoras de investigación del CSIC no llega el 25%, frente al 75,12% de hombres.
