Francisco Martínez afirma que la seguridad del patrimonio histórico-artístico constituye una de las líneas estratégicas de la política del Ministerio del Interior

El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha inaugurado esta mañana en la Real Casa de la Moneda un seminario sobre la protección del patrimonio cultural, organizado por la Asociación para la Protección del Patrimonio Histórico (PROTECTURI).
Francisco Martínez ha destacado que entre las líneas estratégicas de la política de Ministerio del Interior se encuentra la protección del patrimonio histórico y como muestra de ello ha recordado el plan específico que se acordó en 2012 para la protección de los bienes culturales.
Durante su intervención, el secretario de Estado de Seguridad ha explicado que entre los puntos clave de la estrategia para proteger el patrimonio cultural se encuentran la prevención, la cooperación internacional, el empleo de la tecnología al servicio de la vigilancia y de la protección del patrimonio histórico, la coordinación entre las diferentes administraciones públicas y la participación ciudadana. Asimismo, ha destacado la red periférica que gracias a la coordinación de Policía Nacional y de Guardia Civil permite vigilar y proteger el extenso patrimonio cultural distribuido a lo largo de toda la geografía española.
A continuación, Francisco Martínez ha hecho balance de los resultados obtenidos y ha destacado que desde el año 2005 la Policía Nacional ha venido registrando en torno a 60 denuncias anuales contra bienes culturales (29 en lo que va de año); y por su parte, la Guardia Civil ha llevado a cabo desde 2012, unas 80 operaciones este campo.
En este contexto, se ha referido a varias actuaciones que han permitido restituir bienes únicos del patrimonio cultural, como las sucesivas «Operaciones Ánfora» de la Guardia Civil en el ámbito de la protección del patrimonio arqueológico subacuático, o la recuperación en 2013 de más de 4.000 piezas del período celtíbero, detectadas por una subasta en Alemania en la que se incluyeron objetos posiblemente expoliados en España.
Igualmente, ha destacado la recuperación por parte de la Policía Nacional de dos esculturas de bronce del siglo I d.C, que podrían pertenecer al grupo escultórico de Cástor y Pólux, en la provincia de Córdoba, con un valor de tasación cada una de entre 5 y 6 millones de euros. Asimismo, se ha referido a la restitución del Códice Calixtino, en julio de 2012, una «joya» medieval del siglo XII robada en la Catedral de Santiago un año antes.
Destrucción del patrimonio histórico con fines terroristas
El secretario de Estado de Seguridad ha afirmado que en los últimos tiempos las organizaciones terroristas están utilizando el legado cultural como arma de guerra, pues «mediante su saqueo o destrucción se consigue intimidar a los pueblos que lo padecen, impactar sobre toda la comunidad internacional y obtener financiación adicional para actividades operativas».
En este contexto, ha hecho referencia a la voladura de los budas de Bamiyan en 2001, perpetrado por el régimen talibán en Afganistán, o la toma de control por parte del Estado Islámico de la ciudad de Palmira, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Según Martínez, desde finales de 2014 el DAESH está utilizando la venta de obras de patrimonio histórico como vía de financiación que, la UNESCO estima en 10.000 millones de dólares el valor que podrían alcanzar las piezas robadas en el mercado. Sin embargo, Martínez asegura que probablemente no obtengan tanto porque los terroristas no utilizan los canales de economía formal sino que lo venden a coleccionistas de países occidentales, a través sobre todo de los Estados del Golfo, de manera ilícita.
