El día que S.A.R. el príncipe don Juan Carlos de Borbón visitó La Laguna y gozó de la Romería de San Benito Abad (y III). Por Julio Torres Santos

S.A.R. el príncipe don Juan Carlos de Borbón, acompañado de don Alfonso Soriano y Benítez de Lugo, presencian la romeria de 1958. Foto Adalberto Benitez.

La censura lo hizo desaparecer de la ventana, ya deciamos el año pasado que esto tenía truco…
Así fue el recibimiento según relato de Alfonso Soriano y Benítez de Lugo. «Avisé a un grupo de amigos y compañeros de Milicias -algunos de ellos viven para recordarlo- y quedamos citados aquel sábado por la tarde en el hall del Casino, entonces próximo al lugar del puerto en que estaba atracado el minador Marte. Allí acudió puntual a la hora convenida Don Juan Carlos acompañado de varios guardiamarinas, todos ellos de uniforme, como también lo estábamos los milicianos que le esperábamos representándonos a nosotros mismos. Después de ser recibido por estos amigos de milicias y de algún coctel organizado por ellos mismos.» Los guardiamarinas y los milicianos nos retiramos aquellos a su buque y nosotros a nuestras casas, ya que no nos estaba permitido permanecer a partir de una determinada hora en la calle y quedamos para acompañar al príncipe al día siguiente, domingo 22 de junio, a la romería de San Benito Abad en La Laguna».

La casa de San Agustín desde la que vio la romería era la del abuelo de nuestro apreciado amigo -visita de casa- Juan Luis Ruiz-Benítez de Lugo, que todo sea dicho de paso, nos ha ayudado bastante en esta investigación. Y continúa el Sr. Soriano Benítez de Lugo: «En La Laguna informé de la visita a mi tío Juan Ruiz y Benítez de Lugo, en cuya casa de San Agustín, mi familia solía presenciar el paso de la romería, que con su tradicional amabilidad organizó un almuerzo en su casa, al propio tiempo que se movilizaba invitando a diversas personas de La Laguna, que mantenían viva la fidelidad a la Corona representada por Don Juan de Borbón, conde de Barcelona, entonces en el exilio, entre los que recuerdo a los viejos monárquicos, Don Emilio Gutiérrez de Salamanca, el coronel Don José Zamorano Lomelino, el general Don Salvador Iglesias Domínguez, Don Femando de Torres Edwards, etc…»
El abuelo del amigo Juan Luis, Don Juan Ruiz y Benítez de Lugo tuvo el acierto de imprimir una relación de las principales personas que asistieron al almuerzo y hasta el menú que se sirvió (“con vinos de Tenerife: Malvasía viejísimo y Malvasía especial”), así como de guardar varias fotos que conserva en la actualidad su hija María del Carmen.
Con su magnífica pluma, Alfonso Soriano nos narra el acontecimiento: «Entre los invitados “un total de 118 personas, distribuidas entre siete salones, que Los Huaracheros, vestidos de magos, amenizaban con sus canciones”. Además de los compañeros del príncipe y de los milicianos que les acompañábamos, estaba el comandante de la flotilla, Don Manuel Alderegina Amor; el comandante del minador Marte, Don Manuel Castañeda Barca; el comandante ayudante de S.A.R., Don Álvaro Fontanals Barón; el vicealmirante, comandante general de la Zona Marítima de Canarias, Don Pascual Cervera y Cervera; el comandante de Marina de Tenerife, Don Ginés Sanz y García de Paredes; y otras autoridades, que si bien oficialmente permanecieron al margen, no tuvieron inconveniente en aceptar una invitación privada, como el general Don Lorenzo Machado y Méndez-Fernández de Lugo; el obispo de la diócesis, Don Domingo Pérez Cáceres; el gobernador civil, Don Santiago Galindo Herrero y diversas amistades y familiares, así como un nutrido grupo de jovencitas ataviadas con los trajes típicos del país».
Añadiendo que: «Desde una de las ventanas de la casa presenció Don Juan Carlos la romería». Sabemos que San Benito fue parado ante la casa y la banda interpretó la Marcha Real. Relata el Sr, Soriano, «el apuro que pasó cuando el director de la banda de música accedió a la petición de Don Juan García Pérez y tocó la Marcha Real frente la ventana en que se encontraba, en posición de firme. No de paraba decirnos: “¡Me están poniendo en un compromiso!”. Después de almorzar, recorrimos las calles de La Laguna, llegamos hasta la ermita de San Benito, sin que nadie reparara que entre aquellos jóvenes estaba el futuro Rey de España».

El pasado años decíamos.: «Sabemos por fuentes de contrastado prestigio que don Juan Carlos presenció el paso de la Romería desde las ventanas de la casa Ruiz Benítez de Lugo, en la lagunera calle de San Agustín, esquina a la calle del Agua».
Hot también sabemos que, finalizada la romería, y acompañado, entre otros, por Alfonso Soriano Benítez de Lugo, sus hermanas y la, por entonces, Romera Mayor, Mari Carmen Laynez y Cerdeña, además de su corte de honor formada por las señoritas Julieta Laynez Cerdeña, Josefina de Ponte y Cullen, Mency Tabares Miranda, María Lecuona Ribot y Lolita Beautell González,…pasearon hasta la ermita de San Benito.
