Las asociaciones militares denuncian el abandono del Gobierno y alertan de un «cierre en falso» en la declaración de la actividad militar como profesión de riesgo tras el portazo a Policía y Guardia Civil

Tras quince días de silencio del Ministerio de Defensa y el encierro de sindicatos policiales y asociaciones profesionales de guardias civiles, el colectivo militar respalda las movilizaciones y advierte del malestar de más de 130.000 efectivos ante la falta de reconocimiento institucional
El silencio de la ministra de Defensa, Margarita Robles, tras quince días sin responder a la solicitud formal de reunión para abordar la declaración de la actividad militar como profesión de riesgo, supone, a todos los efectos, el mismo portazo recibido por la Policía Nacional y a la Guardia Civil. El argumento utilizado para finalizar anticipadamente la mesa de negociación ha sido la convocatoria de las elecciones generales, siendo este motivo el que ha puesto final a la negociación sin posibilidad del cierre de un acuerdo, lo que supone abandonar a quienes garantizan la seguridad y operatividad del Estado. Esta falta de respuesta institucional resulta incomprensible tras años en los que las Fuerzas Armadas han actuado en primera línea en emergencias de extrema gravedad: la pandemia de la COVID-19, el temporal Filomena, la erupción volcánica de La Palma, inundaciones por DANAs, oleadas de incendios forestales y la crisis migratoria de Ceuta, sumado al despliegue permanente en complejas misiones internacionales como las de El Líbano o la evacuación de Irak. Ni la entrega continua ni los heridos y fallecidos en acto de servicio parecen bastar para que el Gobierno reconozca oficialmente la evidencia: la carrera militar conlleva un riesgo inherente e ineludible. Más de 130.000 efectivos y sus familias asisten a un trato que consideran injustificable. Las felicitaciones protocolarias a la institución mejor valorada por la ciudadanía deben traducirse en medidas tangibles y derechos profesionales consolidados de cara a las próximas citas institucionales y electorales. Por todo ello, las asociaciones militares firmantes ASFASPRO, AUME y UMT reiteramos nuestro firme apoyo y solidaridad activa a los compañeros de Policía Nacional y Guardia Civil encerrados en la sede de la Secretaría de Estado de Seguridad, uniendo su voz a una reivindicación y movilizaciones que concierne a la dignidad de todos los uniformados.
