La Laguna despide las fiestas en honor a San Benito Abad, una tradición que perdura desde el siglo XVI

La ciudad de La Laguna puso el broche final a las fiestas en honor a San Benito Abad, una de las celebraciones más emblemáticas de Canarias y una tradición que ha perdurado ininterrumpidamente desde el siglo XVI. Durante varios días, miles de vecinos y visitantes participaron en un amplio programa de actos religiosos, culturales y populares que volvieron a llenar de ambiente festivo las calles del casco histórico.

El momento más esperado llegó con la tradicional Romería Regional de San Benito Abad, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, en la que carretas, agrupaciones folclóricas, parrandas y cientos de personas ataviadas con la vestimenta típica canaria recorrieron las principales vías de la ciudad. La jornada volvió a convertirse en un homenaje a las tradiciones, al sector primario y a las raíces culturales del Archipiélago.

Las celebraciones también incluyeron verbenas, conciertos, exhibiciones de deportes autóctonos, actividades infantiles, muestras de artesanía y numerosos actos religiosos, con una elevada participación ciudadana. El ambiente festivo se desarrolló con normalidad y consolidó, un año más, el carácter familiar y popular de unas fiestas profundamente arraigadas en la identidad lagunera.

Con el cierre del programa festivo, La Laguna se despide de unas fiestas que mantienen vivo un legado histórico iniciado hace más de cuatro siglos. La devoción a San Benito Abad, patrón del campo, continúa siendo el eje de una celebración que combina tradición, patrimonio y convivencia, y que cada año reúne a generaciones de laguneros y visitantes en torno a una de las citas más importantes del calendario festivo de Tenerife.

Hasta el próximo año, San Benito volverá a esperar a su pueblo para renovar una tradición que sigue siendo símbolo de la historia, la cultura y la identidad de La Laguna.

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