La romería de Guamasa en honor de San Isidro Labrador volvió a recorrer la incomparable campiña guamasera

Como ya es tradición, el primer o segundo domingo de junio Guamasa celebró su esperada romería en honor de San Isidro Labrador. Desde primeras horas de la mañana, el pueblo despertó al son del tintinear de las campanillas que cuelgan de las colleras del ganado, dispuesto a tirar de las carretas entre isas, folías y los acordes del tajaraste interpretado por el tambor de la Danza de las Flores de Guamasa

Sin embargo, este año el ambiente tenía algo especial. Más de treinta y cinco carretas y alrededor de 2.000 personas participaron en una jornada que desbordó de alegría y tradición todo el recorrido romero. Las parrandas no dejaron de cantar y bailar durante horas, convirtiendo esta edición en una de las más multitudinarias y concurridas que se recuerdan en la historia reciente de Guamasa.

A mediodía dio comienzo la romería con un vistoso cortejo integrado por más de treinta y cinco carretas que evocaban el más genuino tipismo lagunero. Junto a ellas desfilaron grupos folclóricos y parrandas interpretando los aires tradicionales de la tierra, rebaños acompañados por sus pastores y perros, así como una amplia muestra de los productos del campo, reflejo de la profunda tradición agrícola de la comarca.

Como hemos señalado en otras ocasiones, la romería de Guamasa posee una singularidad que la distingue del resto de celebraciones dedicadas al Santo Labrador en Canarias: únicamente está presidida por la imagen de San Isidro Labrador. A diferencia de la práctica totalidad de las romerías del Archipiélago bajo esta advocación, en las que el santo aparece acompañado por Santa María de la Cabeza, en Guamasa la devoción se centra exclusivamente en la figura del patrón de los agricultores.

La gastronomía tradicional tampoco faltó a la cita. El buen vino de Garimba volvió a ser el acompañante perfecto del conejo en salmorejo, el atún en mojo colorado y las tradicionales papas arrugadas con las que el pueblo guamasero agasajó a vecinos y visitantes.

Una vez más, Guamasa demostró su capacidad para mantener vivas las tradiciones y reunir a miles de personas en torno a una de las expresiones más auténticas de la cultura popular canaria, en una romería que ya muchos califican como la mayor celebrada en la localidad en las últimas décadas.

También te podría gustar...