La Navidad de 1926 se sentaba a la mesa en el Hotel Aguere de La Laguna

La Laguna. El 25 de diciembre de 1926, Día de Pascua, la Navidad en La Laguna se celebró con mantel largo y cocina de alto nivel en el Hotel Aguere & Continental, uno de los establecimientos más emblemáticos de la ciudad en el primer tercio del siglo XX. El menú extraordinario preparado para esa jornada festiva ofrece hoy una valiosa ventana a las costumbres gastronómicas y sociales de la época.
Situado a 1.804 pies sobre el nivel del mar y abierto todo el año, el hotel era punto de encuentro de viajeros, comerciantes y familias acomodadas. Su cocina, cuidada y ambiciosa, combinaba tradición española con influencias internacionales, un rasgo muy apreciado en los años veinte.

La comida navideña arrancaba con entremeses variados “a la moderna”, seguidos de un consomé “Real Amelia”, caldo refinado imprescindible en los banquetes de entonces. Entre los platos intermedios figuraban los huevos cocotte “Juanita” y un pescado “a la oriental”, reflejo del gusto por lo exótico que empezaba a impregnar las cartas de los grandes hoteles.
El peso de la tradición llegaba con las chuletas de cerdo “a la teiscensina” y el pollo asado “al chilindrón”, acompañados de ensalada rusa, habitual en celebraciones familiares y festivas. Especial mención merecía la sopa barroca “al Aguere”, una elaboración propia de la casa que subrayaba la identidad del establecimiento.

El menú se cerraba con turrones variados, peladillas y fruta, símbolos indiscutibles de la Navidad española. El conjunto, firmado por el propietario C. H. Trenkel, refleja el esfuerzo del Hotel Aguere por ofrecer una experiencia gastronómica acorde con la importancia social de la fecha.
Casi un siglo después, este menú no es solo una lista de platos, sino un documento histórico que muestra cómo la Navidad se vivía también alrededor de la mesa, entre sabores cuidados, recetas de moda y el deseo de celebrar con elegancia un día señalado en el calendario lagunero.
