La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: Las Carantoñas de Acehúche, Cáceres
Una fiesta popular de origen incierto pero que muchos atribuyen a la representación de cómo las fieras del bosque reciben apaciblemente a San Sebastián tras su martirio. Tiene lugar en Acehúche (Cáceres)
La fiesta tiene una duración de dos días y se celebra en torno al 20 de enero con motivo del día de San Sebastián. Consiste en la recreación del momento en que las bestias reciben al santo tras su martirio y tiene varios personajes imprescindibles para comprenderlas. El mayordomo da inicio a la celebración con la recogida del romero que emplearán las regaoras (mujeres jóvenes) para tapizar la iglesia y los escenarios de la fiesta. El tamborilero es quien llena de música las calles y acompaña al mayordomo por el pueblo para seleccionar a los hombres que se disfrazan de bestias (o carantoñas) con pieles y una careta horrible. Todos forman parte de la procesión que acompaña al Santo por las calles del pueblo hasta la aparición de la vaca tora (una carantoña con cuernos y cencerros) que asusta al resto de bestias. En la fiesta tienen lugar también danzas y cantos populares y los dos días concluyen con degustaciones de vinos y dulces en la casa del mayordomo.
Calles ‘regadas’ de romero, olor a pólvora, fervor al patrón, bailes tradicionales, emoción en el momento de la loa… Todos estos elementos integran durante dos días una celebración única, las Carantoñas de Acehúche, que convierten a este municipio cacereño en el epicentro de la devoción a san Sebastián en el país. Envuelta siempre en un halo de misterio y devoción, las Carantoñas es Fiesta de Interés Turístico Nacional, y este año estrena galardón: el Premio Nacional de Tradiciones Populares, un reconocimiento de la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares para destacar el gran esfuerzo que ha realizado el Ayuntamiento de Acehúche y la Cofradía de San Sebastián para la conservación intacta de esta celebración ancestral. Benito Arias, alcalde de Acehúche, subraya que se trata de un reconocimiento nacional, que viene después de conseguir el rango de Fiesta de Interés Turístico Nacional. “Para nosotros es un gran orgullo tener dos reconocimientos a este nivel”, asegura.
Acehúche festeja a su patrón, san Sebastián, los días 20 y 21 de enero, con una gran procesión que sale de la iglesia para recorrer las calles del municipio, acompañado de ‘regaoras’, en medio del estruendo de las salvas que se lanzan en cada esquina, el sonido del tamboril y des unas enigmáticas Carantoñas que hacen sus reverencias al santo.
Cartel de las Carantoñas de Acehúche de este año.
Número de participantes
El número de Carantoñas que se visten cada año es imprevisible, pero este año se estima que serán más de 60. Destacan por estar vestidas únicamente con pieles y cubiertas con una máscara también de piel, ornamentada con pimientos, colmillos de animales e incluso orejas. La motivación que mueve a los devotos para vestirse de Carantoña es una promesa de agradecimiento a san Sebastián. La explicación de esta tradición hunde sus raíces en su leyenda, la de un centurión romano, que tras ser asaeteado y atado a un árbol para ser devorado por las fieras, logra salvar su vida al tomar ellas consciencia de su santidad. Ante san Sebastián las bestias rindieron honores, danzando a sus pies y haciéndole carantoñas, de ahí el nombre de este personaje clave.
Las Carantoñas por las calles de Acehúche acompañadas por las ‘regaoras’.
La liturgia de esta fiesta es muy rica: misa, procesión, danza, música, elementos paganos y religiosos. Un papel fundamental cumplen los mayordomos y sus familias. Ellos son los que echa la loa al santo, generalmente desde el balcón de su casa, en medio de una gran emoción popular. Ser la persona que realiza esta exaltación del patrón es un honor para un acehucheño imposible de describir con palabras. Los mayordomos también se encargan de ‘regar el romero’, extender por las calles esta planta aromática sobre la cual transcurre la procesión. Las regaoras o patanas son las mozas del pueblo vestidas con el traje de ‘bayeta’. Acompañan a san Sebastián en la procesión, esparciendo papelillos de colores a su paso. Otro elemento clave de esta fiesta son los tiraores, quienes con sus escopetas de cartuchos esperan al santo a la puerta de la iglesia y las disparan. Están cargadas con cartuchos de fogeo. También cuando la procesión pasa por cada esquina anuncian el paso del santo con sus salvas. Las carantoñas realizan unos sorprendentes bailes asincopados y reverencian al santo portando una vara de acebuche, además de proferir en ocasiones el misterioso grito “gu”. El tamborilero también juega un importante rol recorriendo las calles junto a los vecinos del pueblo, además de acompañando a la procesión del patrón. Finalmente, otro misterioso personaje pone fin a la fiesta. Se trata de la ‘Vaca-Tora’, una carantoña, pero distinta a las demás, pues es la única que luce cuernos de vaca. Con un descomunal cencerro ‘espanta’ a las otras carantoñas en medio de una gran alegría.
