La Laguna cede al Padre Anchieta para sustituir al Ángel Victorioso de Franco, que pierde el último asalto para permanecer en Santa Cruz

El Padre Anchieta ya recibe la brisa del mar en su nueva ubicación de la Avenida Anaga, muy próxima a la de otro lagunero, el almirante Antequera. Foto: J.C. Alexander.
Para resolver el eterno problema del tapón de tráfico en la Autopista TF-5, a la altura de la Glorieta de Brasil, el área de Carreteras del Cabildo aprobó el pasado mes de abril el proyecto de la pasarela peatonal del Padre Anchieta. Entonces, el vicepresidente primero de la Corporación insular y consejero responsable del departamento, Enrique Arriaga, señaló que su construcción era “una prioridad para el Cabildo”, ya que cuando esté levantada “ayudará a incrementar la seguridad vial y mejorará la circulación en la zona”.
Sin embargo, se generaba el problema de reubicar la escultura del Padre Anchieta, que fue colocada en la glorieta lagunera en 1960; su inauguración tuvo lugar el 27 de noviembre del mismo año. Posteriormente ya ha tenido varias ubicaciones, siempre a consecuencia de las sucesivas obras de remodelación que se han ejecutado en la zona. Entre los lugares en la que se la situó provisionalmente están los jardines del Campus Central de la Universidad de La Laguna, que precisamente se encuentran cerca de su ubicación actual y que hoy también son noticia y por otro asunto polémico.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Santa Cruz tenía que resolver el problema generado por la escultura de Juan de Ávalos “El Ángel de la Victoria” o “El Monumento del Ángel”, más comúnmente conocido como el monumento a Franco. En consonancia con la Ley de Memoria Democrática no podía permanecer en su actual ubicación; además debía ser suplida por algún “elemento” que evitase el impacto visual de su desaparición.
Así que el Cabildo de Tenerife ha resuelto unilateralmente ambos problemas enconados al sustituir la pasada madrugada la escultura franquista de “El Ángel de la Victoria” de Ávalos por la escultura del Padre Anchieta de Bruno Giorgi.
La escultura del Padre Anchieta fue trasladada desde la Glorieta del Brasil, más conocida como rotonda del Padre Anchieta, hasta la confluencia de las Ramblas con la Avenida de Anaga. La operación de traslado se realizó a las tres de la madrugada, pues la TF5 Santa Cruz-La Laguna tenía que ser cerrada al tráfico, dado que Anchieta mide cinco metros de altura y pesa sobre una tonelada. Además se preveían importantes protesta por parte de un sector ultra conservador lagunero para evitar el traslado ya más que decidido.
La escultura del Padre Anchieta se hizo gracias a la iniciativa de una comisión pro monumento que nombró el Ayuntamiento de La Laguna. La talló el artista italo-brasileño Bruno Giorgi, y la ciudad de La Laguna y el Gobierno de Brasil sufragaron los gastos.
Actualmente la estatua es considerada el monumento escultórico más importante de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, así como uno de los más importantes de la isla de Tenerife; de ahí que su traslado sea considerado como un adelanto para la fusión Santa Cruz-La Laguna por los impulsores del mismo. Como soñara el que fuera alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Félix Álvaro Acuña Dorta, un hombre nacido en La Laguna, defensor de la unión política entre su ciudad natal y la capital tinerfeña, la llegada de madrugada a Santa Cruz de la escultura lagunera será un acontecimiento histórico.

La retirada de la escultura “El Ángel de la Victoria” o “El Monumento del Ángel”
Situado en una de las principales calles de la ciudad, el conjunto es comúnmente conocido como “monumento a Franco”, y está formado por una de las esculturas más llamativas de Santa Cruz de Tenerife, obra de Juan de Ávalos, el autor que dio forma al conjunto del Valle de los Caídos. Su nombre oficial es “El Ángel de la Victoria” o “El Monumento del Ángel”.
En 2019, la Real Academia de Bellas Artes solicitó al Cabildo que declarase el monumento Bien de Interés Cultural (BIC), pero se rechazó alegando que hay un procedimiento judicial en marcha en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.
La Fundación Franco defendió la permanencia de la obra de Ávalos, apoyándose en los dictámenes emitidos por entidades como la Asociación para la Investigación y Protección del Patrimonio Histórico San Miguel Arcángel, la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel o el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP), así como un documento de la Universidad San Pablo-CEU.
En cualquier caso, el Ayuntamiento chicharrero se mantiene a la expectativa de lo que pueda suceder, tanto por parte de los defensores de la escultura franquista, como por parte de algún sector ultra chicharro que no le gusta de La Laguna ni el Orfeón “La Paz”.

Algunos ciudadanos han comenzado a concentrase en los soportales del Ayuntamiento lagunero.
Reacciones en La Laguna
Cuando ya el traslado se sabía inminente, a última hora de la pasada noche, el alcalde lagunero, Luis Yeray Gutiérrez, acusó al consejero del área de Carreteras del Cabildo, Enrique Arriaga, de “cometer una “cabildada”, afirmando que “le dirá en su cara lo que piensa sobre su proceder en la reunión que mantendrán a lo largo de la mañana de hoy”.
El alcalde lagunero ha informado asimismo de su llamada a la Delegación del Gobierno, no haciéndose responsable de las algaradas que se puedan suceder a lo largo del día de hoy en La Laguna, pues la población sin duda reclamará una imagen que se ha pagado con fondos de su bolsillo y que ya es parte de la memoria colectiva de la ciudad.
