ERC y Junts cierran un principio de acuerdo para desatascar la investidura de Aragonès y formar un Gobierno de coalición
Illa: «Lo que intentan ahora es una prórroga agónica de un fracaso»
ERC y Junts han cerrado un principio de acuerdo para desatascar la investidura de Pere Aragonès, formar un Gobierno de coalición y evitar así la repetición de las elecciones en Cataluña. Según han informado ambos partidos en sendos comunicados, las dos formaciones han alcanzado el preacuerdo después de que este fin de semana se hayan intensificado los contactos entre el secretario general de Junts, Jordi Sànchez, y el coordinador Nacional de ERC y candidato a la investidura, Pere Aragonès.
Los dos partidos «piden disculpas» por haber alargado tanto el cierre del acuerdo, que llega tres meses después de las elecciones y a punto de concluir el plazo el próximo 26 de mayo para que prospere una investidura. También se comprometen a «construir un govern que busque reconstruir la confianza con la ciudadanía de Cataluña, la máxima confianza entre socios y con la colaboración y trabajo conjunto con la CUP», indica la nota de ERC.
«El objetivo no es otro que servir al país y su gente de la mejor manera posible, gobernar para todos y a la vez poder avanzar hacia el objetivo común de la independencia en forma de República Catalana», subrayan ambas formaciones en el comunicado.
Este lunes a mediodía, Jordi Sànchez y Pere Aragonès ofrecerán una comparecencia conjunta para dar detalle del pacto, que todavía se está ultimando entre los dos equipos negociadores. Durante la jornada los dos partidos lo compartirán con sus ejecutivas.
La CUP dice que ha «facilitado» el acuerdo pero exige que se cumpla el anterior
En una entrevista en TVE, Carles Riera, diputado de la CUP, ha celebrado el «inicio de la legislatura» y ha reconocido que su formación «ha ayudado» a que este acuerdo haya sido posible: «Algo hemos facilitado». La formación antisistema ya medió la semana pasada para que los tres partidos independentistas alcanzaran un acuerdo de mínimos para desencallar la investidura, en el que se pactó un «gran acuerdo nacional por la autodeterminación». Un pacto, ha dicho Riera, que debe permanecer «intacto».
En cambio, el portavoz de Catalunya en Comú Podem, Joan Mena, ha criticado que ERC “ha faltado a su palabra” y ha elegido “que vuelvan a gobernar los de siempre” -en referencia a los posconvergentes-. “Entre pasado y futuro han escogido el pasado”, un Govern, ha dicho, “que ha fracasado” y se ha preguntado “cuánto va a durar” ese nuevo Ejecutivo. También ha criticado que se trata de un acuerdo “de conveniencia” y de “intereses partidistas”.
Illa: «Buscan la prórroga agónica de un fracaso»
El líder parlamentario del PSC, Salvador Illa, ganador de las elecciones, ha afirmado en una entrevista en la COPE que ERC y JxCat buscan la «prórroga agónica de un fracaso» con el principio de acuerdo que las dos formaciones independentistas han alcanzado para desencallar la investidura del republicano Pere Aragonès y formar un gobierno de coalición: «Fracasaron en la anterior legislatura, como reconoció el propio señor (Quim) Torra, y lo que intentan ahora es una prórroga agónica de un fracaso. Eso es lo que yo veo».
Por su parte, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha celebrado el pacto, pero ha exigido a ambas formaciones «un rumbo claro» con «pasos decididos y concretos» para avanzar hacia la independencia.
De los reproches mutuos al acuerdo
El acuerdo llega después de que Junts ha tomado en los últimos días las riendas en la investidura de Aragonès, quien ha pasado en poco más de una semana de intentar gobernar en solitario, a asumir que necesita a los posconvergentes para ser investido.
El papel del llamado Consejo para la República que lidera el ‘expresident’ Carles Puigdemont desde el extranjero en el próximo Gobierno ha sido uno de los principales escollos en la negociación, pero también el acuerdo de investidura al que llegó ERC y la CUP, que incluía cuestiones como una banca y una empresa energética públicas y que Junts rechazaba. Fue así el partido de Carles Puigdemont quien tumbó la investidura de Aragonès hace dos meses en un debate en el que el candidato ya advirtió que no admitiría «tutelas» del ‘expresident’.
El pasado 8 de mayo, el candidato de ERC dio por imposibles las negociaciones con los posconvergentes y comenzó a negociar con los ‘comunes’ para lograr su apoyo. Pero Junts avisó después de que no facilitaría una investidura gratis y exigió negociar un gobierno de coalición.
El pasado miércoles, ERC, Junts y la CUP -con quien Aragonès ya tenía un pacto de investidura, lograron alcanzar un acuerdo de mínimos para desencallar la negociación. Un acuerdo que llegó después de que ERC y Junts se lanzaran numerosos reproches mutuos, pero para el que la CUP hizo de mediador.
Aquel acuerdo de mínimos irritó a Catalunya En Comú, que dio por rotas las negociaciones con ERC para investir a Aragonès dada su oposición frontal a Junts. Pero aún sin los ‘comunes’, la suma de diputados de los tres partidos independentistas supera holgadamente la mayoría absoluta para que prospere la investidura, que debe producirse antes del 26 de mayo para evitar una repetición electoral.
Finalmente, parece que habrá gobierno de coalición después de semanas en las que, también, las organizaciones independentistas ANC y Òmnium habían presionado para que las dos principales formaciones independentistas que asumieran su responsabilidad y formaran gobierno.

