90 años de la Segunda República española (II)
Iª parte del documento cinematográfico que transcurre durante la II República Española (1931 – 1936).
En portada: Mítin en Santa Cruz de Tenerife durante la República, donde aparecen el Gobernador Civil, José Carlos Schwartz y Alicia Navarro. (Fondo ULL-Familia de José Carlos Schwartz Hernández).
Proclamación de la Segunda República
Elecciones 1931
Presionado desde todos los ángulos posibles, Berenguer, que no ha tenido tiempo de poner en marcha su dictablanda, abandona el poder. El almirante Aznar toma el testigo al frente del Gobierno en febrero de 1931 e inmediatamente, apenas dos semanas después de hacerse con el poder, elabora un calendario electoral que se iniciará el 12 de abril, día en que tendrán lugar las elecciones municipales.
El anuncio de los comicios y la movilización despertada en torno a ellos los convierte en un plebiscito sobre la permanencia o no de la monarquía. Los candidatos republicanos y socialistas vencen en las ciudades, donde las elecciones ofrecen mayores garantías democráticas al escapar el voto del control de los caciques locales. En 41 capitales de provincia (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla…) se imponen las candidaturas republicano-socialistas frente a las monárquicas.
Proclamación de la República
El día 13, ante la evidencia de los hechos, se reúne el Consejo de Ministros. El conde de Romanones, miembro más destacado del último Gobierno de la monarquía, aceptando el carácter plebiscitario de las elecciones, hace un certero balance de la situación que sería recordado en sus memorias: «mi tesis se redujo a sostener que aun suponiendo, y era mucho suponer, que el Gobierno contara con medios para resistir, no debíamos siquiera intentarlo, pues la fuerza se puede y se debe emplear contra los hechos revolucionarios, pero se carece de fuerza moral para emplearla contra las manifestaciones del sufragio. El máuser es un arma inadecuada contra el voto». El día 14, a la vez que en Éibar (Guipúzcoa) se inicia la celebración por el resultado obtenido, celebración que se extendería enseguida a Barcelona y San Sebastián, el rey pide a Romanones que establezca contacto con los líderes republicanos. Tras conversar con Alcalá-Zamora, quien había sido su secretario particular, y corroborar que el general Sanjurjo, al mando de la Guardia Civil, ha hecho saber que no seguirá apoyando al régimen monárquico, Romanones aconseja al rey, tal y como exigen los líderes republicanos, que abandone inmediatamente España. A primera hora de la tarde, mientras la multitud agita banderas republicanas en la Puerta del Sol madrileña, Alfonso XIII emprende el camino del exilio. En automóvil se dirige hasta el puerto de Cartagena, donde embarcará al amanecer del día 15 rumbo a Marsella. De forma pacífica, sin violencia, el 14 de abril se proclama la República.
La constitución de 1931
Se conforma una comisión para la redacción de un borrador de la nueva Constitución, acordando la supremacía legislativa (con una sola cámara), independencia judicial, reconocimiento y autonomía para las regiones, presidente de la República elegido por un período de seis años que designa al jefe del Gobierno, pero surgen los desacuerdos al debatirse la redacción definitiva del artículo 26, que trata de normalizar las relaciones entre el Estado y la Iglesia Católica, en el que el Estado no podrá, en ningún caso, favorecer ni auxiliar económicamente a las iglesias, asociaciones e instituciones religiosas entre otros puntos. Finalmente es aprobado el 9 de diciembre de 1931. Alcalá-Zamora es elegido presidente de la República Española (1931 – 1936) un día después. Azaña es designado presidente del Gobierno.
