«La clasificación climática Köppen en Tenerife» (II), por Luis Manuel Santana Pérez

El clima Köppen
Concebida inicialmente por el físico alemán Wladimir Köppen en 1918, y revisada posteriormente por él mismo y por Rudolf Geiger en 1936, la clasificación de Köppen define distintos tipos de clima a partir de los valores medios mensuales de la precipitación y de la temperatura del aire. Para la delimitación de los distintos tipos de clima establece umbrales de temperatura y precipitación, basados principalmente en su influencia sobre la distribución de la vegetación y la actividad humana y dividiendo los climas del mundo en cinco grupos principales: tropical, seco, templado, continental y polar, identificados por la primera letra. Cada grupo se divide, a su vez, en subgrupos describiendo un tipo de clima, que indica el comportamiento de las temperaturas y las precipitaciones. Los tipos de clima se identifican con un símbolo de 2 o 3 letras. Se trata, en definitiva, de una de las clasificaciones climáticas más utilizadas, debido a su generalidad y sencillez. Y a pesar de haber sido formulada hace cerca de cien años, sigue siendo una de las clasificaciones más habitualmente empleada en estudios climatológicos en todo el mundo. La clasificación Köppen, para Tenerife, ha seguido el mismo criterio de delimitación que en su última revisión, conocido también como clasificación de Köppen-Geiger. La corta variabilidad u oscilación de las temperaturas medias diarias nos lleva a presentar exclusivamente dos tipos climáticos, tipo B, clima seco y tipo C, clima templado.
La delimitación de los climas áridos se realiza definiendo dos umbrales diferentes, según el régimen anual de precipitaciones, todo ello para tener en cuenta que la precipitación invernal es más efectiva para el desarrollo de la vegetación que la estival, al ser menor la evaporación:
P = 20 (T+7): precipitación repartida a lo largo del año
P = 20 T: verano seco (el 70% o más de la precipitación anual se concentra en el semestre comprendido entre octubre y marzo), donde P es la precipitación total anual en mm y T es la temperatura media anual en ºC. Hay que multiplicar la temperatura media anual en centígrados (ºC) por 20. A continuación, hay que añadir 280 al resultado obtenido si el 70 % o más de la precipitación sucede en el semestre primavera – verano (de abril a septiembre). O bien hay que añadir 140 al resultado si en el plazo mencionado anteriormente ocurre entre el 30-70 % de la precipitación anual. No se añade nada si en el mismo plazo caen menos del 30 % de las precipitaciones anuales.
Grupo B: Climas secos
Hay que tener en cuenta que las precipitaciones anuales son inferiores a la evapotranspiración potencial anual. Hablamos de los climas de las estepas y desiertos.
Köppen distingue entre dos subtipos de clima, BS (estepa) y BW (desierto) según la precipitación anual alcance, o no, la mitad del valor umbral establecido anteriormente para delimitar los climas de tipo B. A su vez distingue entre las variedades cálida (letra h) y fría (letra k) según la temperatura media anual esté por encima o por debajo de 18 ºC respectivamente.
BW – Árido
Las precipitaciones se sitúan entre un 0 % y un 50 % del umbral mencionado anteriormente. Bajo estas condiciones la vegetación es muy escasa o nula. Se da en los desiertos y en algunos semidesiertos.
BWh (desierto cálido) – Árido cálido y BWk (desierto frío) – Árido frío
La variedad BWh es el clima predominante en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, extendiéndose por prácticamente toda la superficie de las Islas, salvo las zonas más altas. También se distribuye longitudinalmente por las costas sureste a noroeste de Tenerife.
BS – Semiárido
Las precipitaciones se sitúan entre un 50 % y un 100 % del umbral mencionado anteriormente. Bajo estas condiciones la vegetación es escasa. Este clima es conocido en algunas regiones como Mediterráneo seco.
BSh (estepa cálida) – Semiárido cálido y BSk (estepa fría) – Semiárido frío
Se observan en todas las islas del archipiélago canario, frecuentemente reemplazando a los climas desérticos al aumentar la altitud. En Tenerife se circunscriben en las franjas costera noroeste a sureste y medianías bajas sureste a noroeste. Si la precipitación anual es inferior al 50 % del resultado obtenido anteriormente, la clasificación es BW (clima desértico/árido), y si está en el rango de 50 % – 100 % del umbral, la clasificación es BS (clima semiárido)
Grupo C: Climas templados
Se caracterizan porque la temperatura media del mes más frío es menor de 18 °C y superior a −3 °C y la del mes más cálido es superior a 10 °C. Las precipitaciones exceden a la evaporación. Están presentes en la zona templada, principalmente, aunque también se presentan en algunas zonas intertropicales. En esta clasificación la segunda letra explica el régimen de lluvias:
– s: el verano es seco por lo que el mínimo de precipitaciones está bastante marcado y coincide con el periodo de temperaturas más altas. La estación más lluviosa no tiene por qué ser el invierno.
La tercera letra explica el comportamiento de las temperaturas:
– a: Subtropical. El verano es caluroso pues se superan los 22 °C de media en el mes más cálido.
– b: Templado. El verano es suave pues no se alcanzan los 22 °C de media en el mes más cálido. Las temperaturas medias superan los 10 °C al menos cuatro meses al año.
Cs verano seco: Clima Mediterráneo
Se da una disminución considerable de las precipitaciones en verano.
Csa: Mediterráneo típico (verano cálido)
La temperatura media del mes más cálido supera los 22 °C. Es el clima mediterráneo con lluvias estacionales y temperaturas cálidas en verano.
Csb: Mediterráneo oceánico (verano suave)
La temperatura media del mes más cálido no supera los 22 °C, pero disminuye a menos de los 10 °C durante cuatro o más meses al año.
