«Sobre efemérides de precipitaciones intensas del siglo XXI en Tenerife: observaciones obtenidas en la red de estaciones automáticas» (III), por Luis Manuel Santana Pérez

Situaciones barométricas diferentes que causan precipitaciones muy intensas
Sobre irrupción de un frente nuboso muy activo, el 16 de noviembre de 2009
La irrupción de un frente frío que afectó a las islas occidentales de Canarias, en noviembre de 2009, se “estacionó” durante varias horas en la costa, medianías y monteverde de las vertientes noroeste a nornoreste con notable actividad en el Valle de La Orotava. Entonces, las lluvias fueron de carácter copiosas a muy fuerte y, en ocasiones, torrenciales. Todo ello, sumado a la gran inclinación del terreno dio lugar a inundaciones, crecidas repentinas de barrancos y numerosos y peligrosos desprendimientos.
Los movimientos convectivos en el interior de la masa nubosa no tuvieron efectos destacables en cotas superiores a 1500 m. Recordemos que las precipitaciones tuvieron lugar a partir del mediodía y fueron muy intensas durante las horas 15 h a 20 h. Precipitaciones acumuladas entre las 15 h a 16 h, 16 h a 17 h, 17 h a 18 h y 18 h a 19 h en Santa Úrsula (550 m) 32.8 mm, 22.7 mm, 36.7 mm y 7.9 h; La Orotava – La Suerte (550 m) 29.3 mm, 42.8 mm, 24.3 mm y 16. 6 mm; Los Realejos – Palo Blanco (595 m) 35.1 mm, 51 mm, 42.8 mm y 6.4 mm; Aguamansa (1065 m) 9.9 mm, 41.6 mm,25.6 mm y 8.3 mm; Icod – Redondo (525 m) 26.4 mm, 25.3 mm, 39.9 mm y 10.1 mm. Las precipitaciones recogidas entre las 16 h y 17 h son consideradas torrenciales. A pesar de la aparatosidad de las precipitaciones no hubo víctimas, pero sí cuantiosos daños materiales. Ver figura 2.
Precipitaciones en el primer episodio muy lluvioso otoñal 2014, el 18 y 19 de octubre. Irrupción de un frente nuboso muy activo
Otro caso, a destacar, fue una irrupción activa que tuvo consecuencias perjudiciales en la vertiente sotavento del macizo de Anaga y área metropolitana santacrucera con efectos hidrológicos similares a los acaecidos el 31 de marzo de 2002. En la Isla, los vientos soplaron débiles a moderados del sector sureste a sur, las precipitaciones fueron muy intensas y, en algunos lugares, con carácter torrencial durante algunas horas: 118 mm costa valle Güimar, 141 mm Santa Cruz de Tenerife – AEMET, 156 mm Santa Cruz – Cruz del Señor, 115 mm Taganana y 101 mm Igueste San Andrés. Destaquemos las precipitaciones torrenciales en el macizo de Anaga en su vertiente de orientación sur, medianías del borde occidental del Valle de Güimar. También precipitaciones intensas en la costa norte noreste a este de Anaga, algunos tramos de la costa oeste y una franja longitudinal que atraviesa la isla de oeste a este en orientación sur, franja que en muchos tramos corresponde a la medianía alta a sotavento. Precipitaciones copiosas en tramos de la costa noroeste, norte noreste y sur a sur sureste, medianías bajas en las vertientes norte noroeste a norte noreste y medianía sur. Las menores precipitaciones, precipitaciones consideradas moderadas, correspondieron a zonas costeras norte noroeste a norte noreste y sureste a sur sureste. Asimismo, señalemos las precipitaciones copiosas a intensas en forma líquida en la zona montañosa central de la isla. (Ver figura 3)
Borrasca atlántica muy activa cruza el archipiélago el 1 y 2 de febrero de 2010
El temporal que afectó a Canarias, en la fecha señalada, no fue una tormenta tropical, sino una borrasca muy activa, con aire inestable cálido que generó una tormenta importante, con lluvias intensas y vientos localizados, según noticias recogidas en declaraciones de Ángel Rivera, portavoz del AEMET. (Ver figura 4)
Depresión en altura o “gota fría” el 31 de marzo y 1 de abril de 2002
Situación producida cuando aires del suroeste -no previstos- aprisionaron las nubes contra las montañas de Anaga, provocando que esta gota fría descargara en Santa Cruz de Tenerife durante horas, mucho más tiempo del normal. (ABC, domingo 7 de abril de 2002). El 31 de marzo de 2002 cayeron lluvias torrenciales, acompañadas -en ciertos momentos- de aparato eléctrico, fenómeno que afectó al área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife y extendiéndose en dirección NE hacia la zona de San Andrés.
Es importante reseñar que las precipitaciones torrenciales afectaron a un área muy reducida del entorno de la capital tinerfeña, descargando 232.6 l/m² en 24 horas y 129.9 l/m² en una hora, lo que significa la primera mención de mayor cantidad de agua recogida en la ciudad (en un sólo día) desde que se iniciaron las observaciones meteorológicas. No olvidemos que la lluvia comenzó a caer con intensidad en la capital y alrededores entre las 15 y las 16 horas, mientras que más al norte y al sur apenas caían algunas gotas. Cesó durante una media hora para, a continuación, arrancar de nuevo a llover con gran intensidad y pedrisco hasta las 20 horas, manteniéndose algunas horas de precipitaciones más débiles hasta medianoche. (El DIA, 4 de abril de 2002). Las lluvias ocasionaron 8 muertos, 12 desaparecidos y decenas de heridos. Además de las pérdidas humanas la riada causó cuantiosos daños materiales, 70.000 personas se quedaron sin luz, provocándose la destrucción total o parcial de al menos 400 viviendas. Las pérdidas se calcularon en 90 millones de euros. (ATAN, 31 de marzo de 2002). (Ver figura 5)
