UNA CIUDADANÍA RESPONSABLE
Fernando Clavijo Batlle
Alcalde de San Cristóbal de La Laguna
Los diferentes fenómenos meteorológicos adversos que han azotado a las islas esta semana, causaron, como ha podido verse en los medios de comunicación, desperfectos en algunas infraestructuras municipales, y en propiedades privadas, que se vieron afectadas por la fuerza del viento el lunes por la noche y el martes, y, desde el miércoles, también, por las intensas lluvias.
Han sido situaciones en la que, afortunadamente, tenemos que alegrarnos de no haber tenido que lamentar ninguna pérdida personal, ni daños graves en el patrimonio gracias a que, en los últimos años, hemos mejorado significativamente en infraestructuras y estas mejoras se han traducido en el incremento de su resistencia frente a este tipo de fenómenos.
Por otra parte, tras el 31 de Marzo, el Delta y las lluvias de febrero de 2010, fechas en las que se vivieron situaciones difíciles en el municipio y toda el área metropolitana, la experiencia nos ha enseñado a aumentar nuestra capacidad de reacción y a mejorar y afinar la coordinación tanto en los distintos equipos municipales como con otras administraciones.
También hay que destacar que, desde un primer momento, la ciudadanía de San Cristóbal de La Laguna ha tenido un proceder encomiable, marcado por la responsabilidad, siguiendo las indicaciones de los servicios de emergencia y no saliendo de casa durante la alerta, a menos que fuera estrictamente necesario.
Era nuestro trabajo, el de las administraciones, coordinar los operativos de emergencia y, en ese sentido, tanto los alcaldes de los municipios afectados como el Cabildo y el Gobierno, estuvimos en estrecha conexión en estos días en los que la lluvia y el aparato eléctrico han seguido al fuerte viento.
Y puedo asegurar que, en esos momentos, se dio una total y continua coordinación entre las diferentes áreas para garantizar que la ciudadanía estuviera a salvo y que se subsanaran las situaciones de peligro, lo que se hizo, sin duda, gracias a la labor de los cuerpos de emergencia y los distintos servicios municipales, profesionales como siempre, pero también a la contribución de muchos voluntarios y, como digo, al ejemplar y responsable comportamiento ciudadano.
Los incidentes registrados en La Laguna han tenido que ver, a grandes rasgos, con desprendimientos de algunos muros por el viento, inundación de varios puentes, cortes o cierres de vías, caída de señales viales, volcado de contenedores de basura, caída de árboles y desperfectos en las farolas de alumbrado. Asimismo, se registraron, entre otras, incidencias de anegación de algunos inmuebles en diversos lugares del municipio y se actuó de manera preventiva en muchos casos, como el afianzamiento de la estructura del Mercado o el desmonte de una grúa.
Para ello, se desplegaron 605 efectivos y unos 200 vehículos de distintos servicios.
Es ahora, al llegar la calma, cuando toca hacer balance, detectar aquellos puntos conflictivos que aún existen en el municipio y, por encima de todo, atender las sugerencias y demandas de los laguneros y laguneras, sabiendo que siempre podemos hacerlo mejor y que debemos hacerlo mejor.
