Pregón de las Fiestas y Romería Regional de San Benito Abad. La Laguna 2022 (I). Por Candelaria González Torres

Despierta cada mañana la ciudad de San Cristóbal de La laguna con el bullicio de sus calles, la gente que va a sus trabajos, los niños al colegio. Abren los comercios y comienza la vida en esta ciudad que gracias a su historia ostenta el noble título de Ciudad de los Adelantados y Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Una ciudad que, aunque pequeña en dimensiones es grande en cuanto a sus importantes edificios que son el orgullo de los laguneros:
La Plaza del Cristo o San Francisco que nació al mismo tiempo que la ciudad, servía de límite entre la zona urbana y la zona rural. Allí termina la ciudad y se da paso a la Vega lagunera. Junto a ella el Real Santuario del Cristo de La laguna, visita obligada para los que se acercan a esta ciudad, y el cuartel de artillería, que antaño acogía a muchachos venidos de diversos lugares de España a cumplir su servicio militar y que haciendo guardia en las garitas, echaban algún que otro piropo a las muchachas que por la calle pasaban.
La Casa Lercaro, data de finales del siglo XVI, fecha en la que los Lercaro, una familia de comerciantes genoveses llegados a la Isla tras la Conquista, inicia su construcción.
Casa Montañes, cuyo artífice fue el sargento mayor de caballería, Don Francisco Gabriel Montañés del Castillo y Machado, es una muestra sobresaliente de la arquitectura civil canaria del Siglo XVIII.
La Casa Salazar; La construcción de esta casa-palacio fue iniciada hacia 1629 por Cristóbal Salazar de Frías, quien había llegado a Tenerife a finales del siglo XVI. Las obras fueron continuadas por su hijo Cristóbal Salazar de Frías y Ríos y terminada hacia 1687 por el hijo de este, Cristóbal Lázaro Salazar de Frías y Espinosa, primer Conde del Valle de Salazar y marqués de Estremiana.
Catedral del Nuestra Señora de Los Remedios, tiene su origen en el siglo XVI tras su edificación como Parroquia de los Remedios, de ahí su actual advocación. No será hasta el año 1819 cuando se erija como Sede Catedral. A principios del siglo XX fue reconstruida por completo hasta llegar a su estado actual.
Palacio de Nava, comienza a construirse en 1585; y sufrirá modificaciones a mediados del XVII. En 1776, Tomás Nava y Grimón y Porlier, lo reforma completamente, recubriéndolo totalmente de piedra y dándole el aspecto que hoy tiene. “En este palacio se desarrolló el ambiente cultural más potente del siglo XVIII de toda Canarias. Aquí se desarrolló la Tertulia de Nava, que fue importantísima en la historia de Canarias, aquí se reunían Viera y Clavijo, Tomás de Nava, Cristóbal del Hoyo… todos los ilustrados del momento. Y ellos recopilaron la biblioteca ilustrada más importante del Archipiélago. Los marqueses de Villanueva del Prado, los Nava, se dedicaban a traer de contrabando libros que estaban prohibidos por la Inquisición
Monasterio de Santa Catalina de Siena, Los primeros datos que se poseen acerca del monasterio de Santa Catalina de Siena se remontan a la primera mitad del siglo XVI. En 1524 el Cabildo de Tenerife proyecta la fundación de un monasterio de religiosas en los terrenos que el Adelantado y el Cabildo habían destinado a los monjes dominicos. Sin embargo, no será hasta 1611 cuando el proyecto se materialice gracias a la intervención de Juan de Cabrejas, regidor de la isla de La Palma, y de su esposa doña María de Salas. Éstos, una vez comprados los terrenos que ocupaban la casa de los Adelantados, los ceden para la construcción de un monasterio de monjas de clausura. Por sucesivas adquisiciones anexas se incorporaron todas las construcciones de la manzana al recinto. El 23 de abril de 1611 se inauguró el monasterio de Santa Catalina de Siena tras la entrada en clausura de cuatro monjas dominicas procedentes de Sevilla. El monasterio, modesto en un primer momento, alcanza su fisonomía definitiva en el siglo XVII. En esa época llegó a poseer unas riquezas que lo situaban entre los primeros de la isla.
Casa de la Alhóndiga, construida entre 1705 y 1709, como se indica en la inscripción de la portada, “reinando Felipe V”, es el lugar donde se abastecía a los vecinos más pobres, prestándoles trigo cuando no podían comprarlo, o vendiéndoles pan amasado a un precio inferior al mercado en épocas de penurias. Igualmente proporcionaba trigo para simiente a los labradores, tanto para sus propias tierras como para las arrendadas al Cabildo.
Albergó los almacenes del Cabildo, sobre todo de los excedentes de las cosechas; pero también tenía las dependencias administrativas y de control de distintas actividades económicas de la Isla. Ha tenido también otros usos. Fue cárcel durante la Guerra de Secesión (1809), Juzgado de Partido, cuartel y posada. En el siglo XX, alojamiento de la Guardia Civil, cuartel de la Compañía de ametralladoras, hospital durante la gripe de 1918, escuela y juzgado.
Casa de Los Capitanes Generales, la casa, también conocida como de los Alvarado-Bracamonte, se erige por el Gobernador, Corregidor y Capitán de Guerra de las Islas de la Palma y Tenerife, Diego de Alvarado-Bracamonte, que se instala y reside en San Cristóbal de La Laguna entre 1624 y 1635.
