La Laguna vive una Noche en Blanco histórica con aumento del 20% en las ventas
La Laguna amaneció hoy con la resaca festiva de una Noche en Blanco 2025 que volvió a confirmar su peso como uno de los grandes eventos comerciales y culturales del municipio. A lo largo de la jornada de ayer, miles de personas colmaron las calles del casco histórico y otros puntos del municipio en una edición marcada por el incremento del 20% en las ventas del comercio local y por la ausencia total de incidentes.
El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, y la concejala de Comercio, Estefanía Díaz, realizaron un balance provisional en la tarde del sábado, ya entonces satisfechos por los datos que avanzaba la asociación La Laguna Zona Comercial. El regidor destacó que el aumento de actividad comercial “confirma el acierto del esfuerzo municipal por dinamizar la ciudad”, subrayando que solo en las primeras horas se habían contabilizado unas 20.000 personas, una cifra que siguió creciendo hasta entrada la noche.

Díaz, por su parte, resaltó el carácter diverso de la jornada, diseñada para atraer tanto al público habitual del casco como a familias y visitantes que buscaban alternativas más tranquilas. Espacios como la plaza Secundino Delgado, el antiguo convento de Santo Domingo —donde el proyecto Una Ciudad de Cuentos reunió a 8.000 personas— o el Camino Largo, convertido en escaparate del Canary Market Place, fueron algunos de los más concurridos durante el día.
La afluencia masiva se desarrolló sin incidentes, un dato especialmente valorado por los responsables municipales, que mantuvieron reforzados los servicios de transporte de Titsa y del Tranvía de Tenerife ante la llegada del grueso de visitantes al caer la tarde.
Con el ocaso, la programación familiar dio paso a las propuestas escénicas y musicales que llenaron los distintos rincones de la ciudad. El humor se concentró en la plaza Doctor Olivera, con la presencia continua de Carmen Cabeza, Yanely Hernández y La Chirichota, mientras que en Obispo Rey Redondo y Juan de Vera el público disfrutó del clown y el mimo de Karkocha.

La música, como cada año, fue uno de los platos fuertes. Los Sabandeños llenaron el Teatro Leal en una de las actuaciones más esperadas, mientras que el Orfeón La Paz dio cabida a su Orquesta de Pulso y Púa, la Rondalla Real Hespérides y la tuna de Económicas de la ULL. La plaza del Adelantado vibró con Eumir Alcántara Torres y Luis Cuán & L.C. Proyecto, y otros espacios como la plaza Hermano Ramón, La Concepción o la Junta Suprema reunieron a artistas como Marilia Monzón, Jela, Kumbia Boruka, Pickin Boppers, Los Magnéticos y Mike Sánchez.
Sin embargo, fue la plaza del Cristo la que reunió a la mayor expectación de la noche, con las actuaciones de Fran Baraja, Muchachito Bombo Infierno y el mítico grupo Seguridad Social, que mantuvo al público entregado hasta pasada la medianoche.
La actividad se prolongó hasta altas horas en el escenario de la plaza Víctor Zurita, en el Cuadrilátero, donde los deejays Bliss Akadebellaka, Supreme, El Ima, Soge Culebra y Nico Kalitovics pusieron el broche final a una edición que ya se perfila como una de las más multitudinarias y exitosas de los últimos años.

