La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones en mayo: Salto de la Reja en El Rocío
La próxima madrugada se producirá el esperado Salto de la Reja en El Rocío.
La aldea de El Rocío volverá a vivir en la próxima madrugada uno de los momentos más intensos y esperados de la romería: el tradicional Salto de la Reja, un acto cargado de fervor, emoción y simbolismo que marca el inicio de la procesión de la Virgen del Rocío por las calles de la aldea almonteña.
Miles de peregrinos y devotos permanecen ya en la aldea onubense aguardando la llegada de una cita que cada año reúne a hermandades llegadas desde distintos puntos de Andalucía y del resto de España. Durante toda la noche, el ambiente en torno al Santuario de Nuestra Señora del Rocío se llena de cánticos, rezos y vivas a la Blanca Paloma.
El Salto de la Reja se produce cuando los almonteños, tras horas de espera y tensión contenida, saltan la verja que separa al pueblo de la Virgen para hacerse con las andas y sacar a la imagen en procesión. Se trata de un momento de enorme intensidad emocional que simboliza la unión entre la Virgen y su pueblo.
Tras la salida, la Virgen recorrerá durante horas las calles de la aldea visitando las casas hermandad, en una procesión multitudinaria que se prolonga hasta bien entrada la mañana. Las hermandades esperan la llegada de la imagen entre sevillanas, plegarias y muestras de profunda devoción.
Las autoridades y los servicios de seguridad mantienen desplegado un amplio dispositivo especial para garantizar el desarrollo de la romería y atender a los cientos de miles de personas que se concentran estos días en El Rocío.
La romería del Rocío continúa siendo una de las manifestaciones religiosas y populares más importantes de España, combinando tradición, fe y convivencia en un entorno único como el Parque Nacional de Doñana.
Ambiente de emoción y tradición
Durante toda la jornada previa al Salto de la Reja, las calles de arena de la aldea registran una intensa actividad. Carretas, caballistas y peregrinos conviven entre el sonido de las sevillanas rocieras y el repicar de campanas que anuncian la inminencia de uno de los momentos culminantes de la romería.
Muchos romeros afrontan la madrugada prácticamente sin descanso para no perder detalle del instante en el que la Virgen abandona el Santuario. La expectación crece a medida que se acerca la hora y las inmediaciones del templo se llenan por completo de fieles.
Devoción que traspasa generaciones
El Rocío mantiene viva una tradición centenaria que pasa de padres a hijos. Familias enteras participan cada año en la romería, reforzando un sentimiento de identidad y pertenencia que convierte esta celebración en mucho más que un acontecimiento religioso.
Para muchos devotos, presenciar el Salto de la Reja supone cumplir una promesa o vivir una experiencia espiritual única. La emoción se hace especialmente visible entre quienes acuden por primera vez a la aldea y descubren la fuerza de una tradición profundamente arraigada en Andalucía.
