La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones en marzo: Fiesta del Crespillo en Barbastro (Huesca)
Cada primavera, la ciudad de Barbastro, en la provincia de Huesca, se llena de aromas dulces y del sonido alegre de vecinos y visitantes que se reúnen para celebrar la Fiesta del Crespillo, una de las tradiciones gastronómicas más queridas de la comarca del Somontano de Barbastro.
Este evento, que suele celebrarse el domingo más cercano al 25 de marzo, transforma la Plaza del Mercado en una gran cocina al aire libre donde el protagonista absoluto es el crespillo, un dulce sencillo y profundamente ligado a la cultura rural del Alto Aragón.
Un dulce con raíces campesinas
El crespillo es una receta humilde que refleja la cocina tradicional de la zona. Se elabora con hojas tiernas de borraja, una planta muy presente en la gastronomía aragonesa. Estas hojas se rebozan en una masa preparada con harina, huevo y leche —a veces aromatizada con anís o ralladura de limón— y después se fríen en aceite caliente. El toque final llega con una generosa capa de azúcar.
Aunque hoy se disfruta como un dulce festivo, su origen está vinculado a antiguas costumbres agrícolas. En los pueblos del Somontano, preparar crespillos al comienzo de la primavera era una forma simbólica de celebrar el renacer de la naturaleza y pedir buenas cosechas, especialmente para los olivos y los campos de la región.
Con el paso del tiempo, esta tradición doméstica fue evolucionando hasta convertirse en una fiesta popular que reúne a toda la comunidad.
Una plaza convertida en cocina popular
Durante la jornada festiva, la Plaza del Mercado de Barbastro se llena de mesas, hornillos y grandes sartenes donde asociaciones locales y voluntarios elaboran miles de crespillos. El ambiente recuerda a una gran cocina colectiva en la que vecinos de todas las edades participan en la preparación de este dulce.
En cada edición se llegan a preparar más de diez mil crespillos, que luego se reparten entre el público en una degustación abierta. El olor del aceite caliente y el azúcar recién espolvoreado se mezcla con la música tradicional, creando una atmósfera festiva que atrae tanto a habitantes de la comarca como a visitantes de toda la provincia.
Además de la degustación, la fiesta suele incluir actuaciones folclóricas, música y actividades culturales, lo que convierte el evento en un punto de encuentro para la comunidad.
De tradición local a atractivo turístico
Aunque el origen de la receta es mucho más antiguo, la fiesta en su formato actual comenzó en 1994, impulsada por el Grupo Tradiciones de Barbastro, con el objetivo de recuperar y difundir una costumbre popular que estaba perdiéndose.
El éxito fue inmediato. Año tras año la celebración fue creciendo hasta consolidarse como uno de los eventos más destacados del calendario festivo local. En reconocimiento a su valor cultural y gastronómico, la fiesta fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón en 2015.
Hoy en día, la Fiesta del Crespillo es también una oportunidad para promocionar la identidad gastronómica del Somontano, una comarca conocida por sus productos agrícolas, su aceite y los vinos de la denominación de origen Denominación de Origen Somontano.
Mucho más que un postre
Más allá del sabor del crespillo, lo que realmente define esta celebración es su carácter participativo. No se trata solo de degustar un dulce tradicional, sino de compartir una experiencia colectiva que conecta a los vecinos con su historia y su territorio.
Las manos que baten la masa, las conversaciones alrededor de las sartenes y la plaza llena de gente reflejan el espíritu de una fiesta que mantiene viva la memoria de las tradiciones rurales.
Así, cada primavera, Barbastro vuelve a llenar sus calles de aroma a borraja frita y azúcar, recordando que las recetas más sencillas pueden convertirse en auténticos símbolos culturales cuando se comparten en comunidad.
