La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones de septiembre: La Quema de Algarrobo en Axarquía, Málaga
La Quema de Algarrobo: un pueblo que revive su historia frente a las tropas napoleónicas
Algarrobo regresa cada septiembre a 1811 para recordar uno de los episodios más singulares de su historia. Recreaciones, desfiles, gastronomía y participación vecinal convierten durante tres días las calles de esta localidad de la Axarquía malagueña en un escenario de la Guerra de la Independencia.
Algarrobo vuelve la vista atrás más de dos siglos para celebrar una de sus citas culturales más características: La Quema de Algarrobo, una recreación histórica que recuerda el intento fallido de las tropas napoleónicas de incendiar la localidad durante la Guerra de la Independencia.
En 2026, la celebración alcanza su duodécima edición y tiene lugar los días 18, 19 y 20 de septiembre. La fiesta está declarada de Singularidad Turística Provincial y combina divulgación histórica, teatro, gastronomía y participación popular.
Un episodio ocurrido en septiembre de 1811
El origen de la celebración se encuentra en los acontecimientos de los días 23 y 24 de septiembre de 1811. Según la historia que rememora la fiesta, una columna francesa dirigida por el capitán Ricard fue atacada en Algarrobo por la partida guerrillera de José Segovia, acción en la que murieron doce soldados franceses.
Como represalia, el comandante Bellangé se dirigió al día siguiente hacia Algarrobo con sus tropas y con la intención de castigar a la población. José Segovia no fue apresado y los vecinos movilizaron sus esfuerzos para conseguir que la localidad no fuese incendiada. Finalmente, la orden de destrucción no llegó a ejecutarse.
Aquel episodio quedó ligado desde entonces a la memoria colectiva del municipio y constituye el argumento histórico sobre el que se desarrolla la actual celebración.
Algarrobo se transforma en una villa del siglo XIX
Durante La Quema, las calles y plazas cambian de aspecto. Vestimentas de época, soldados franceses, guerrilleros, vecinos y personajes históricos permiten recrear la atmósfera de comienzos del siglo XIX.
La programación incluye representaciones teatrales, escaramuzas, pasacalles y desfiles históricos. Buena parte del atractivo reside precisamente en la participación de los propios vecinos y colectivos, que hacen que la historia abandone por unos días los libros y se represente en los mismos espacios del municipio.
La edición de 2026 incorpora además la participación de asociaciones de recreación histórica procedentes de distintos lugares de Málaga y Andalucía. El domingo se celebra el desfile denominado “Encuentros Históricos”, con más de 300 participantes previstos, seguido de diferentes representaciones.
Historia, gastronomía y ambiente festivo
La Quema no se limita a recordar los acontecimientos de 1811. Alrededor de las representaciones se desarrolla un amplio programa destinado a vecinos y visitantes.
La ruta de la tapa, los mercados artesanales, las exposiciones, talleres, concursos, actuaciones musicales y degustaciones gastronómicas completan el fin de semana. Los productos locales también ocupan un lugar destacado, entre ellos las frutas subtropicales y las tradicionales tortas de Algarrobo.
De esta manera, la celebración une patrimonio histórico y gastronomía con la vida cotidiana de la localidad, involucrando también a establecimientos comerciales, asociaciones y colectivos.
Una fiesta para mantener viva la memoria
Más allá de su vertiente turística, La Quema se ha convertido en una forma de transmitir la historia local entre generaciones. Cada edición recupera personajes y acontecimientos vinculados a aquel septiembre de 1811 y los lleva nuevamente a las calles.
Para quienes visitan Algarrobo durante estos días, la celebración ofrece además una forma diferente de acercarse a la historia de la Axarquía: no solo contemplándola, sino recorriendo los escenarios donde se representa y compartiendo el ambiente creado por vecinos y recreadores.
Así, cada septiembre, Algarrobo vuelve por unas horas a los tiempos de guerrilleros y soldados napoleónicos para recordar una historia cuyo desenlace da sentido al nombre de la fiesta: la quema que finalmente no llegó a producirse.
