Fotos y coplas de desamor: Poesía popular canaria (I)

Desde antiguo el hombre buscó en las formas poéticas una manera —tal vez la más hermosa— de contar hechos y cantar sentimientos. En los poemas épicos se leen las grandes hazañas de uno o varios iluminados que por su Patria, sus creencias o sus afectos, se enfrentaron a toda suerte de vicisitudes. En el soneto está el secreto cálido y lacerante de un tormento de amor -este es nuestro caso de nuestra selección de coplas de desamor canario- o la magia lírica de un instante que se perpetúa en la rima. Los nocturnos y poemas son espejos velados por lágrimas de nostalgia o de despecho… Pero es la copla popular la que ha sido, siempre, el medio más idóneo con que ha contado para expresarse y relatar, bajo el exigente imperio de la métrica, los acontecimientos y situaciones que vive y se viven a su alrededor.
Cuartetas y redondillas de impecable factura que ya envidiaría el más severo de los clásicos; seguidillas, romances cortos, romances de gesta y décimas han sido secularmente el archivo, la memoria de los pueblos y el testimonio fehaciente de cómo fueron sus gentes, costumbres y tradiciones.
Adiós, que te guarde el cielo
y que un ángel te acompañe
y que una estrella te guíe…
¡Vete al coño de tu madre!
