EL MURO DE PIEDRA DE LA CATEDRAL PERTENECIÓ, AL PARECER, A UNA TERMA DE “LOS ROMANOS” DE LA COLUMNA

Julio Castro

 

 

 

La isla canaria de Tenerife, concretamente, el municipio de La Laguna, es el lugar donde, supuestamente, “se hallaron vestigios de las llamadas “termas de los romanos” del Señor de la Columna”. ´Éstas, concretamente, están situadas en el corazón del casco histórico, en plena plaza de la Catedral.

Las termas de los romanos catedralicios, romanos que sólo tenían como misión escoltar las procesiones del Domingo de Pasión con el Cristo de Burgos y la del  Martes Santo con el Señor de la Columna, según se ha descubierto con la obra de la plaza de la Catedral, sólo servían, hasta no hace muchas fecha,  para alojar los baños típicos de los «romanos» de La Lagunensis metropolis. Aunque estos baños, denominados “balneum”, tenían un carácter estrictamente privados, otras fuentes informan que el romano del paso de Las Caídas (de lagunero barrio de San Juan) y el del paso del Resucitado, del también barrio lagunero de Santo Domingo, pidieron el derecho de uso; el primero lo logró en sus cortas pernotas entre el domingo de Ramos y el Viernes Santo, el segundo nunca alcanzó tal objetivo, pues “peligraba la policromía”.

Las termas romanas lagunensis eran baños con dependencias que se disponían para realizar actividades lúdicas, en concreto, “post procisiorum”. En algunas ocasiones, los patricios laguneros concedían baños gratis, y para facilitar el libre acceso, los patricios del pasado siglo XX crearon el estanque de los patos.

 

En el recientemente descubierto “balneum lagunensis apreciamos que, a la izquierda, se emplazaba el horno para el calentamiento del agua de la “balnea”, más tarde convertido en desagüe del estanque de los patos. A la derecha se colocaba la piscina para el disfrute de los «romanos» después de las procesiones.

Restos de las Termas romanas catedralicias
En las excavaciones realizadas en este lugar se han obtenido elementos tales como: un estropajum de esparto para «restriesgas»  de agua fría (o frigidarium); el tacón del zapato de la señora del siglo XVI y el pico del famoso pato que, según la tomatil leyenda, la cautivó. Según fuentes técnicas, es probable que todos estos descubrimientos estuviesen casi al nivel del piso de loza charnera del “frontis carrerense catedralicio”. La Comisión Insular de Patrimonio (Je, je, je) estudia crear un acceso hacia la ya citada zona de baño; sería por el atrio Catedral, concretamente por la parte superior, en la zona dedicada a los baños calientes (caldarium)o “post procesionurum magnas y silenciosas”.

En esta misma excavación de tanteo se identificaron varios fragmentos del «muro piedra», así como de un fragmento de la escultura del primer romano del paso de “Las Caídas”, de la que sólo se conserva de la cintura hasta los pies. También se ha registrado un torso masculino que conserva un solo brazo, con la mano haciendo una peineta, esto es, con el archiconocido gesto del, como diría Domingo de Laguna, “Ave cesar, moriturum, te salutat”. Las cosas de La Laguna, Señor… señor, los baños o urinarios  del alcalde Ángel Benítez de Lugo ahora son unas «Termas romanas”. Como diría Domingo de Laguna, ¿En manos de quién estamos?  Si te coge…

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